Los hechos tuvieron lugar en la casa de la madre de la acusada el 22 de diciembre de 2005. La mujer explicó en la primera sesión del juicio que su pareja y ella habían buscado el bebé y que estaban "contentos" del embarazo. Según señaló, el día de los hechos sentía "fuertes dolores en el estómago" y acudió al baño sin tener conocimiento de que estaba de parto.
La procesada, que padece un trastorno mental, indicó que tras dar a luz al bebé perdió el conocimiento. Frente a este relato, la fiscal le preguntó si pudo haber "pisado" al bebé una vez que se desmayó, a lo que ésta contestó que no se acordaba.
La encausada presenta un trastorno de personalidad no específico, que, según el fiscal, "no afecta a su capacidad de entender y conocer lo que hace, ni a su voluntad de hacerlo".
María del Carmen se enfrenta a una petición fiscal de 20 años de prisión por un delito de asesinato, con la agravante de parentesco. Si es condenada, la acusada deberá indemnizar con 9.000 euros al padre del bebé por daños morales.