De acuerdo con las estimaciones realizadas por UGT-Madrid, los autobuses con destino Madrid que partían de municipios limítrofes han sufrido retrasos de una hora, mientras el embotellamiento en la principal carretera de circunvalación, la M-30, originaba demoras cercanas a los 90 minutos.
Ante estos hechos, UGT-Madrid reclama analizar rigurosamente el flujo de desplazamientos que diariamente se dan en la Comunidad de Madrid, para así planificar una política de transportes adaptada a las necesidades de la región, de modo que episodios como el soportado hoy por usuarios del transporte privado y público no se repitan, con el subsiguiente coste que implica para la economía madrileña.
En este marco, UGT-Madrid demanda la reunión de la Mesa de la Movilidad, "desactivada por el Gobierno regional desde su creación", para impulsar una legislación que vele por los intereses de la ciudadanía madrileña en materia de transporte, como en otras comunidades autónomas que ya cuentan con una Ley específica.
Por otra parte, UGT-Madrid exige la definición de un Plan de Estrategia Territorial, con la participación efectiva de los agentes sociales, que permita planificar los futuros desarrollos urbanísticos, las ubicaciones industriales y empresariales, así como los centros comerciales, vinculándolos a la oferta de transporte público con un plan de recuperación de entornos urbanos como lugares de encuentro y de desarrollo de actividades ciudadanas.