MDO | Jueves 27 de septiembre de 2007
A 50 kilómetros de Madrid, a los pies del Monte Abantos, este entorno fue el elegido por el rey Felipe II para construir el Monasterio de San Lorenzo de El Escorial, cumpliendo los deseos de su padre Carlos V de construir un Panteón Real. Además fue concebido para conmemorar la victoria de San Quintín del 10 de agosto de 1557, día de San Lorenzo, sobre las tropas francesas.
El segundo edificio más visitado es el Valle de los Caídos ubicado en un espléndido entorno paisajístico desde el que se contemplan unas magnificas vistas de la vertiente meridional de la Sierra de Guadarrama.