Sin defraudar la espectación que siempre despiertan sus desfiles, concebidos como auténticas escenografías, Davi Delfin presentó en la tercera jornada "Dual", colección austera e impecable en la que el diseñador ha jugado con la ambivalencia.
Cadenas que enjaulan a las modelos, cuidada música en la que colabora Bimba Bosé y una iluminación especial, que incomodó a los fotógrafos, son algunos de los detalles de un desfile con una puesta en escena cuidada hasta el extremo, al igual que las prendas presentadas por el diseñador andaluz.
En esta ocasión, David Delfín juega a la ambivalencia y a la dualidad. El brillo frente al mate; las chaquetas compuesta por una mitad de la talla 50 y la otra de la 38; los vestidos que al mirarlos por la espalda se convierten en pantalones; las faldas que se pegan al cuerpo en un lado y se disparan en el otro; las hombreras que adquieren importancia saliendo del interior e integrándose en las prendas; transparencia frente a tejidos mate o el chaqué puesto al revés.
Frescura y color. Victorio&Lucchino
La mezcla de elaboración artesanal y cortes novedosos y la frescura en colores y tejidos definen "Summertime", la extensa colección de verano del dúo de diseñadores sevillanos Victorio&Lucchino, que presentaron parte de sus nuevas propuestas en un desfile que supuso el ecuador de la semana de la moda madrileña.
Con una clara inspiración en los años cincuenta, las líneas enfatizan en la cintura -rodeadas de lazos de grandes dimensiones-, dando gran protagonismo a los volúmenes en las faldas, enriquecidas con cancanes y tules. Predominio del negro que se va iluminando con una paleta de suaves azules, grisáceos, rosas empolvados, beige y, al final, amarillos y naranjas.
En los tejidos, los sevillanos recuperan la rafia, como en uno de sus vestidos enriquecido con vainicas, la organza y las plumas, en este caso de gallina guineana, a las que conceden gran protagonismo creando incluso un vestido entero de ellas, "que es la prenda estrella de la colección".
Se trata de una colección muy artesanal y elaborada -uno de sus vestidos lleva 350 metros de vainica-, de la que solo han presentado en Cibeles lo más llamativo.
Nostalgia romántica con Kina
Tonos arenosos e iconografía africana recrean el ambiente nostálgico de un viaje de placer a través del desierto con el que la diseñadora Kina Fernández compone su nueva colección primavera-verano 2008, en la que propone a una mujer a medio camino entre lo sport y lo urbano.
Prendas de amplios volúmenes, con vestidos y mangas en forma de globo, y grandes escotes destacan en las nuevas líneas de la diseñadora gallega, que presentó en la Pasarela Cibeles y en las que concede un total predominio al blanco y los colores arenosos, además de a tejidos como el lino y la seda.
Mujer juvenil
El color en toda su intensidad vuelve a protagonizar la colección de la diseñadora bilbaína Miriam Ocariz, quien propone una mujer juvenil y desenfadada, que no abandona la sofisticación en los tejidos, durante la tercera jornada de desfiles de Pasarela Cibeles.
Grises vivos, blanco nuclear y azul turquesa frente a luminosos tonos carne y una amplia gama de verdes, donde el pistacho es la estrella, que se conjugan con su habitual rosa chicle, que sólo aparece de forma secundaria en esta nueva línea.
Lana, organza y punto de seda dotan de sofisticación la colección de Orcariz, donde se muestran estampados que, en su mayor parte, incluyen motivos vegetales con alguna concesión a los cuadros, antes de llegar a la intensidad del rojo y el negro en las prendas de noche.