El presidente de la asociación dijo que "es hora de hacer un análisis serio y riguroso para solucionar el problema" y destacó los principales problemas de la noche ante la que se enfrentan los hosteleros, como la mala calidad de la edificación y la vivienda que está "muy por debajo de los estándares europeos", la impunidad de fenómenos como el botellón o la venta clandestina de alcohol que se extiende por Madrid. Asimismo, reseñó que la saturación del tráfico del centro de Madrid y la saturación de todos sus grandes ejes viarios provocan el 80 por ciento del ruido nocturno, así como la excesiva concentración de locales de ocio en determinadas zonas "como consecuencia de una mala planificación urbanística".
Inversión de 250 millones en aislamiento
La hosteleria nocturna madrileña ha invertido 250 millones de euros en sistemas de aislamiento acústico en los últimos cinco años para evitar que los vecinos se vean afectados por las actividades de estos locales. El portavoz de Insorock, una empresa especializada en tratamientos acústicos, Vicente Alejos, indicó hoy que la inversión para aislar los establecimientos "es muy costosa" pero aclaró que los empresarios están concienciados con frenar los ruidos que afectan a los vecinos "y apenas son unos cuantos los que desobedecen las normas, como ocurre en todos los colectivos".
Alejos explicó que, de media, el metro cuadrado de insonorización para los locales nocturnos cuesta unos 200 euros y si se trata de locales que dispensan música en vivo o conciertos en directo, la suma asciende hasta los 300 euros por metro cuadrado. El problema surge cuando los ruidos se generan a la puerta de los locales, motivados en gran medida "por la venta ambulante de cerveza de los chinos", apuntó el responsable de la discoteca Taboo de Madrid, Juan Velasco, quien ha organizado a la puerta de su local el proyecto "Mimos contra el ruido".