También en relación con la M-30, el regidor se reafirmó en su decisión de reformar ese cinturón argumentando que era "una inversión" que había que acometer, pese a dejar endeudado al Ayuntamiento, para modernizar la ciudad y "poder recuperar el centro para el peatón".
"Ahora las obras ya están hechas. Estamos en condición de poner en valor todo eso, abordar todo el proceso no sólo de embellecimiento sino de recuperación del centro de la ciudad, para el ciudadano, para el peatón, cosa que no podríamos hacer si no hubiéramos dado una respuesta suficiente a alternativas de movilidad", explicó.
Asimismo, Ruiz-Gallardón justificó que la capital esté sometida a constantes obras pues es "una ciudad viva, dinámica". "Muchas veces las infraestructuras, tanto los viales, la red de metro, la red de agua o electricidad se pueden quedar obsoletas, y entonces es necesario abordarlo", dijo.