El alcalde de Madrid, Alberto Ruiz Gallardón, presidió este martes el primer acto de reconocimiento a los diez bomberos fallecidos hace 20 años en el incendio de los Almacenes Arias, en pleno centro de la capital. Doce bomberos, uno por cada parque del Ayuntamiento de Madrid, depositaron ramos con diez rosas rojas en memoria de los diez compañeros muertos, a las 10.30 de la mañana en la calle de la Montera número 31. Lugar donde estuvieron ubicadas las galerías comerciales y donde ahora se sitúan los cines Ateón.
En el acto, el alcalde, que estuvo acompañado por familiares de los bomberos fallecidos así como por el delegado de Seguridad y Movilidad Urbana, Pedro Calvo, y miembros del PSOE madrileño como la concejala Pilar Gallego, hizo entrega de una corona de laureles.
Tras la ofrenda, se guardó un emotivo minuto de silencio, un aplauso de los presentes y ningún discurso, hecho un tanto criticado por algunos de los bomberos que acudieron al acto, entre ellos varios de los que estaban de servicio aquel fatídico día. María Luisa, madre de uno de los bomberos fallecidos, afirmó, visiblemente emocionada, que "no le parecía suficiente reconocimiento".
Un oficial de bomberos que vivió la tragedia, Juan Redondo, afirmó que ésta "sirvió para que se mejoraran los sistemas de seguridad. Fue algo totalmente inesperado, nadie pensó que ese edificio pudiera llegar a caerse". Además declaró que "fue una tragedia inmensa, pero los bomberos tenemos que saber que es algo que está dentro de nuestro oficio".
IU, no fue invitada
Según denunció Ángel Lara, concejal de IU en el Ayuntamiento, la coalición no ha sido invitada a la ofrenda floral a los bomberos fallecidos, organizada por el Consistorio. La concejala socialista Pilar Gallego manifestó su protesta por no haber invitado a este partido.
Lara consideró, en un comunicado, que "un buen homenaje para este Cuerpo" sería dotarle "de los medios y materiales" de los que a su juicio carece. "En Madrid", apuntó, "faltan 1.500 bomberos para cumplir con los parámetros", que fijan "un número de mil bomberos por cada millón de habitantes de una ciudad", aseguró.
Lara destacó además que desde el año 2002 no se ha contratado ningún efectivo, a pesar de que se han dado bajas por jubilación y que las entradas de nuevo personal previstas "se han retrasado como mínimo hasta noviembre".
IU también destacó la "antigüedad" que tienen algunos vehículos de los Bomberos del Ayuntamiento, que llegan "en algún caso concreto a los cincuenta años y muchos de ellos superan los veinte", agregó el concejal de la coalición.
Historia de una tragedia
El 5 de septiembre de 1987 se declaró un fuego en la tercera planta de la parte de almacén del comercio, que pronto se extendió por todo el inmueble, repleto de cajas de cartón, tela y materiales combustibles. A las 19:45 horas de ese día el edificio fue desalojado, de forma ordenada y sin heridos a pesar de lo aparatoso del fuego. Hacia las 22:30 horas, el Cuerpo de Bomberos dio por controlado el incendio en el número 29, si bien el almacén continuaba ardiendo sin control.
El informe técnico posterior reveló que esa parte del inmueble habría sufrido diversas remodelaciones ilegales que dificultaron el acceso de los bomberos y que, como se supo más tarde, también provocaron el derrumbe del edificio. Entre otras reformas, los dueños de los Almacenes Arias habían instalado una torre de más de 5 toneladas y tres escaleras mecánicas de gran peso que no habían recibido licencia.
Este peso extra provocó que, el día 5 de septiembre, el edificio colapsara y se desplomara, atrapando entre los escombros a 10 bomberos que trabajaban en el interior intentando controlar el fuego. Entre los efectivos había dos oficiales, un cabo y siete bomberos.
Cuando se controló el incendio, los compañeros comenzaron a buscar a sus amigos en el amasijo de hierro y cemento que quedó en lugar del edificio sin descanso, rechazando incluso los relevos tras más de 20 horas de trabajo incesante.
Sin embargo, a las 23:50 horas de eso 5 de septiembre de hace 20 años, se encontró el primer cuerpo, el del oficial Armando Juárez del Dago. Cinco minutos más tarde se halló, también cadáver, a Miguel Azuara Albarracín. El resto de cuerpos no aparecieron hasta días después, siendo el último de ellos encontrado el día 9 de septiembre.