Aunque Niwa Buene sobrevivió, quedó tetrapléjico, en parálisis total desde la cabeza. Los agentes de la autoridad declararon que cuando detuvieron al presunto autor de las lesiones, en todo momento presentó una actitud agresiva hacia los agentes, que tuvieron que requerir otra dotación policial para detener al hombre. "En todo momento, durante su detención, hizo comentarios xenófobos y racistas", dijo Ibarra.
Miwa Buene, con dos hijos de 10 y 12 años, continúa ingresado en el Hospital de Parapléjicos de Toledo, mientras que su presunto agresor, solamente imputado por un delito de lesiones, disfruta desde febrero de una situación de libertad, tan solo obligado a firmar los días 1 y 15 de cada mes, lamentó Ibarra.
El presidente de Movimiento contra la Intolerancia, personado como acusación popular, y la esposa de la víctima, la congoleña Mireia N.M., que ejerce como acusación particular, califican los hechos de "homicidio frustrado" y solicitarán mañana el ingreso en prisión del supuesto autor de la agresión racista.