Para la patronal de los concesionarios, los factores que explican esta debilidad del mercado y que está afectando con mayor virulencia a la demanda de particulares son, por un lado, el alto nivel de los tipos de interés y la incertidumbre de su evolución futura y, por otro, la subida del precio del petróleo.
Faconauto señaló que las ventas de turismos y todoterrenos en España cayeron un 0,8 por ciento el pasado mes de julio, con un total de 166.088 vehículos matriculados. El mercado de particulares descendió un 3,7 por ciento en julio, mientras que el de empresas, empujado por las automatrículas efectuadas para compensar la debilidad de la demanda de particulares, creció un 7,5 por ciento el pasado mes. Las ventas de alquiladores, por su parte, retrocedieron un 3 por ciento en julio, compensando parcialmente los fuertes avances de mayo y junio.
Por otro lado, los automovilistas que decidieron comprar un coche en julio se inclinaron por la compra de vehículos con una dimensión ligeramente inferior (-0,5 por ciento) a la del mismo mes del año anterior. Los coches comercializados durante el pasado mes contaron con una batalla media de 2.621,7 milímetros, un 0,1 por ciento más que en julio de 2006.