Según relató la joven, la última vez que vio a su abuelo fue el pasado viernes, sobre las 21.00 horas, cuando avisó a su familia de que se iba a dar un paseo, como hacía habitualmente, por lo que sus parientes no dieron más importancia al asunto. Sin embargo, cuando se percataron de que el anciano tardaba demasiado en volver a casa, se preocuparon y salieron en su búsqueda.
Tras rastrear los lugares que frecuentaba Quintín, la familia acudió a la Policía y a la Guardia Civil, además de ponerse en contacto con todos los hospitales de la Comunidad de Madrid, pero hasta el momento la búsqueda no ha dado sus frutos.