La medida adoptada por el departamento que dirige Juan José Güemes se produce después de que la Asociación El Defensor del Paciente solicitara a la Comunidad de Madrid que paralice la venta del colirio y tome medidas contra la empresa responsable, que comercializa el producto por Internet y a través de un programa de radio de madrugada.
La presidenta de la asociación, Carmen Flores, ya exigió a principios de semana al Fiscal Jefe de Madrid, Manuel Moix, y al ministro de Sanidad, Bernat Soria, que actuaran de oficio contra la comercialización de este producto, al entender la entidad que es "claramente delictivo", con el agravante de que se vende por correo ordinario y no a través de farmacia.
La petición de Flores se basa en el caso de una supuesta estafada, una anciana de 89 años, María Ramona Pérez Marín, que se decidió pedir por teléfono el presunto medicamento después de escuchar un programa de radio nocturno, en el que un doctor aconsejaba el producto.
Según la versión de la afectada, el analista que le atendió telefónicamente le indicó que el fármaco cura el 80 por ciento de las cataratas y que "en el cien por cien de los casos los pacientes han recibido al menos mejorías", entre otras bendiciones. "Días después recibió seis unidades de Colirio Can-C, con un prospecto exclusivamente en inglés, por un importe de 600 euros y mi madre decidió dejar el tratamiento con su médico habitual", agregó la madre de la enferma. Sin embargo, agregó la hija de la afectada, el colirio no le reportó ninguna mejoría.