En el transcurso de los meses, la sanidad madrileña, como si de una marea viva se tratara, sube y baja, avanza y se retira, y parece que siempre estamos en el mismo punto, aunque no sea verdad. Por si no teníamos bastante, cada cierto tiempo se reaviva la polémica de las listas de espera , tema éste que no termina de aclararse. De momento, Madrid está excluido por el Ministerio de Sanidad del cómputo nacional pues, según la ministra, Elena Salgado, Madrid no se atiene a las normas que fijan el tiempo de espera desde el momento en que el médico dice que hay que operar hasta que se produce la operación.
En Madrid el tiempo se cuenta desde que el paciente que va a ser operado pasa la consulta del anestesista. La ministra que reconoce que la lista de espera media a nivel nacional, sin contar Madrid, es de 72 días afirma que si todas las Comunidades hicieran lo que hace la Comunidad de Madrid el tiempo medio de espera también sería de 20 días.
La respuesta del consejero madrileño es que si Madrid computa como lo hacen el resto de los autonomías, los madrileños esperamos 42 días, es decir treinta días menos. Si es así ¿por qué no se reconoce y nos dejamos de subterfugios? Si es así ¿por qué el ministerio no ratifica el dato y lo incluye en sus cómputos nacionales que, de esa forma, se verían mejorados?.
Pues, sencillamente, porque Esperanza Aguirre prometió en plena campaña electoral que si en dos años no reducía la lista de espera quirúrgica a menos de treinta días, dimitiría. Y veinte días está desde luego por debajo de treinta. Al contrario de los 42 que ahora reconoce Lamela.