A la salida de la residencia Rosalba de Sevilla la Nueva, que Aguirre visitó junto al alcalde de la localidad, Mario Utrilla, entre otras personalidades, la presidenta regional fue detenida por un pequeño grupo de guardabosques que, además de entregarle la carta, le expusieron las condiciones de trabajo que tienen actualmente. Así, Ontoria explicó que desde que fue aprobada la Ley de Medidas Urgentes, reciben "insultos y amenazas", y no pueden detectar la presencia de cebos envenenados en los montes madrileños.
En este sentido, el portavoz sindical aseguró que los propietarios privados están utilizando este tipo de cebos y que los agentes forestales no pueden retirarlos porque no tienen orden judicial, ya que ésta puede tardar varios meses en ser concedida. Además, Ontoria resaltó que la pérdida de funciones de los miembros de este cuerpo ha provocado que sea más difícil detener las actividades ilícitas en los montes madrileños.
El secretario general de UGT en la Consejería de Medio Ambiente también apuntó que Madrid es la "única" comunidad autónoma en la que los agentes forestales no pueden actuar en todo el territorio y que hace "140 años" que no se impide la entrada de estos efectivos a las fincas privadas.
Contenido de la carta
En la carta que entregaron a Aguirre, los agentes forestales le transmiten su "preocupación" por la aprobación y entrada en vigor de la Ley de Medidas Urgentes de Modernización del Gobierno y la Administración de la Comunidad de Madrid, y le reclamaron una reunión para que la presidenta regional conozca los "problemas" que se derivan de la aplicación del artículo 9 de dicha normativa.