Por otra parte, AMER subrayó la falta de mano de obra que afecta al sector de la hostelería, un problema que se acentúa en verano debido a la estacionalidad del turismo. "Hay una servidumbre del clima en Madrid, por lo que cambia mucho de una estación a otra el número de empleados en la restauración", apuntaron.
Sin embargo, los restaurantes no creen que el gran número de horas trabajadas o los amplios períodos de apertura sean un escollo para los camareros, y abogaron por cumplir el 'Convenio Colectivo de Hostelería y Actividades Turísticas'.
El perfil del trabajador de la hostelería es distinto al que presentan las estadísticas, según AMER,"ya que el número de mujeres empleadas en restauración está aumentando y el espectro de edad abarca desde 'chavales' que buscan su primer empleo hasta profesionales de hasta 65 años", concluyeron.