Los vehículos sustraídos los ponían a nombre de sus mujeres
MDO/Efe | Martes 07 de agosto de 2007
Agentes de la Guardia Civil pertenecientes al Puesto de Rivas-Vaciamadrid han descubierto un desguace ilegal y detenido a seis personas, que trabajaban "por encargo", a las que se acusa de al menos cien robos de coches que, despiezados, servían para montar otros que revendían como legales.
La operación comenzó la pasada primavera cuando el propietario de un vehículo dotado con GPS denunció su robo y la Guardia Civil pudo establecer unas coordenadas de su ubicación, en concreto, en la Cañada Real Galiana.
Con estos datos, se puso en marcha el dispositivo de vigilancia del lugar, donde se localizó un posible desguace ilegal en el que se observó "una considerable actividad", indicaron fuentes de la Comandancia de la Guardia Civil de Madrid.
Tras las primeras investigaciones, se sospechó que el lugar era una "tapadera" para ocultar los vehículos sustraídos hasta que eran desguazados.
Una vez comprobado, los agentes realizaron un registro y descubrieron que un camión, también robado, que salía en ese momento del lugar, transportaba en la caja cuatro motores, que igualmente resultaron estar sustraídos. Por ese motivo detuvieron a J.B.C y a O.M.N., ambos españoles de 27 y 35 años respectivamente, imputándoles los delitos de robo y hurto de vehículo a motor.
Ya en el interior del desguace, se localizó el vehículo dotado con GPS que había sido denunciado, aunque totalmente desguazado, así como gran cantidad de piezas de vehículos, matrículas, equipos electrónicos, radiocassetes, llantas, herramientas y otros efectos. Una vez identificados estos elementos, los agentes consiguieron esclarecer más de cien hechos delictivos, la mayoría de ellos relacionados con el robo o hurto de vehículos a motor.
Aunque, según se desprende de las investigaciones efectuadas por la Guardia Civil, los cabecillas de la organización son los dos mencionados, quienes actuaban por encargo; hay cuatro detenidos más a los que se les imputa un delito de encubrimiento.
Según la Guardia Civil, cuando un "cliente" les encargaba el tipo de vehículo que quería, los detenidos compraban uno en el mercado de segunda mano, con pocos kilómetros, recurriendo generalmente al mercado de "siniestros" para, posteriormente, robar uno igual al siniestrado, procediendo a cambiarle todas las piezas, incluido el motor.
Para lograr la documentación del vehículo utilizaban a las mujeres de la familia que ponían el coche comprado de segunda mano a su nombre para realizar las transferencias posteriores y dar apariencia de legalidad. Alguna de estas mujeres tenía más de 40 vehículos a su nombre, agregaron las fuentes.
Los agentes han calculado que el grupo podía manipular en un mes una media de 30 automóviles.
Los detenidos han pasado a disposición de la Autoridad Judicial competente.