El candidato de Izquierda Unida recordó, en el Día Mundial de los Derechos Humanos, que el texto define los derechos y libertades fundamentales de la persona "sin distinción de raza, sexo, lengua o religión" como "ideal común a alcanzar por todos los pueblos y naciones, en cuyo esfuerzo han de comprometerse los estados miembros de la ONU".
La Declaración Universal abarca y protege los derechos imprescindibles para vivir con dignidad y en libertad, sin miseria ni temores. Hoy día, 58 años después, los derechos proclamados en aquella Declaración no son todavía una realidad universal. Lejos de ser rutinario, este aniversario ha de ser un aldabonazo para las conciencias, que despierte la memoria y abra nuestros ojos ante la vulneración cotidiana de los derechos humanos en nuestra sociedad y en el mundo", aseguró Gordo.
La pena de muerte, recordó el representante de IU, "sigue en vigor en más de 70 países". "Queda mucho por hacer hasta conseguir a escala mundial los objetivos de 'Hambre cero, Pobreza cero', para prevenir y curar enfermedades antiguas, como la malaria, y modernas, como el SIDA, especialmente en el corazón del continente africano, donde los Derechos Humanos son todavía un horizonte lejano". "A todo ello, hemos de sumar --concluyó-- el lento avanzar hacia la meta del 0,7 por ciento del PIB en ayuda al desarrollo, preconizada por la ONU".