Cámara de Comercio

Uno de cada seis consumidores elige comprar falsificaciones

La Cámara detecta un avance en el consumo responsable

MDO | Jueves 02 de agosto de 2007
La Cámara de Madrid señala que crece el consumo responsable, aunque uno de cada seis consumidores confiesa que compra voluntariamente falsificaciones de marcas. En 2001, la proporción se elevaba a uno de cada cinco.

Los consumidores españoles son cada vez más reticentes a comprar productos falsificados. El avance de la responsabilidad en la actitud de los consumidores es la principal conclusión de una jornada de debate que han organizado la Cámara de Comercio de Madrid y la Asociación Nacional de Defensa de la Marca (Andema) en torno a si las marcas españolas gozan de protección suficiente para garantizar su competitividad en el mercado internacional.

Solo uno de cada seis consumidores españoles admite comprar copias de marcas de forma voluntaria. Además, el negocio ilegal de venta de falsificaciones en España supone el 0,19% del importe mundial, que la Organización para la Cooperación y el Desarrollo (OCDE) valora en 150.000 millones de euros.

Las comunidades de Madrid y Valencia son los principales centros de este comercio paralelo al legal, en función del número de intervenciones efectuadas por la Guardia Civil. La confección, el calzado y la marroquinería provocan la inmensa mayoría de los servicios policiales. Uno de cada cinco empresarios textiles se queja de este tipo de problemas que golpean a sus marcas.

Un reciente informe difundido por Andema y el Consejo de Cámaras de Comercio estima que los españoles gastan más de 285 millones de euros al año en adquirir copias de marcas. El gasto medio por compra se sitúa en 20,66 euros, con una frecuencia de al menos dos veces al año. Pero también observa que, si bien más del 17% del millar de consumidores encuestados admitía adquirir estos productos conscientemente, hace seis años (el anterior estudio al respecto se realizó en 2001) esta proporción se elevaba al 21%. La lucha de las empresas y las actuaciones aduaneras y policiales para combatir este fraude están surtiendo su efecto más positivo en el consumo responsable.

Soledad Rodríguez, directora general de Andema, indicó que el conjunto de estos activos intangibles apenas suponía el 40% del valor de una empresa española tipo en 1988, la mitad que en la actualidad, que alcanzan el 80% del total. Santiago Ros, consejero y director del área jurídica y financiera de Mustang, defendió que “las autoridades no pueden permitir que otras empresas se aprovechen impunemente del esfuerzo de otras firmas”.

Por su parte, el representante legal del grupo LVHM, Salvador Orlando, indicó que su empresa emprendió el año pasado una cruzada contra la falsificación de sus productos en Internet. Como resultado, el pasado verano Google fue condenado a pagar 300.000 euros por falsificación de marcas, competencia desleal y publicidad engañosa, al dejar a particulares anunciar en el buscador malas imitaciones. Además, en el segundo trimestre de este año aparecieron en la casa de subastas eBay 300.000 anuncios de productos Dior y 150.000 bolsos de Louis Vuitton, de los cuales al menos un 90% eran falsos, según LVMH. Ambas firmas reclaman a eBay daños y perjuicios por este comercio ilegal durante el periodo 2001-2005, respectivamente, por 17 millones de euros y 20 millones.

Tingxi Huo, socio de Peksung Intellectual Property Limited, un conocido despacho de abogados chino especializado en la propiedad industrial, explicó las recientes medidas de protección de marcas que se están llevando a cabo en China, un mercado ya muy relevante para las exportaciones e inversiones españolas. Pero al mismo tiempo, China resulta el principal origen de algunas conductas que atentan contra la propiedad industrial. Aunque cada vez más las empresas chinas se preocupan por obtener patentes propias. En 20 años, China ha pasado a ser el quinto mercado del mundo por número de solicitudes de patentes presentadas.