El médico fue condenado por siete delitos de abusos sexuales
MDO/Efe | Domingo 29 de julio de 2007
Las víctimas del médico Miguel Ángel Lobo Sánchez, condenado por siete delitos de abusos sexuales a la pena de una multa de 18 meses con una cuota diaria de seis euros por cada una de ellas (3.240 euros) y a las costas, incluidas las de las acusaciones particulares, han anunciado su intención de recurrir la sentencia.
El médico, Miguel Ángel Lobo Sánchez, trabajaba como especialista en rehabilitación en el Centro de Salud Fedrica Montseny de la Avendida de la Albufera, dependiente de la Consejería de Salud de la Comunidad de Madrid. Los hechos tuvieron lugar entre 2004 y 2006, cuando siete mujeres acudieron a su consulta para recibir tratamiento por diferentes dolores musculares y contracturas. La sentencia considera hechos probados que una de ellas, que acudió por un dolor en el codo derecho y hombro izquierdo, el médico le dijo que se quitara la ropa de cintura para arriba, tras lo cual "comenzó a masajearle los pechos". Otra mujer acudió para recibir tratamiento rehabilitador por un problema en el abductor y "recibió unos masajes en la pierna para después ponerle la mano en la vagina".
Un tercer caso se produjo cuando una tercera mujer fue a tratarse una contractura muscular "comenzando el acusado a tocarle las nalgas y metiéndole la braga por la raja del culo e introduciéndole después los dedos por dentro de la citada prenda llegando hasta los genitales". Otra persona acudió a la consulta por un dolor en la espalda y el cuello "dándole el acusado un masaje en la espalda y los glúteos" y repitiendo lo anterior al día siguiente "llegando a tocarle la vagina". En otro caso, una mujer acudió por dolor en el cuello y columna lumbar durante tres días consecutivos "durante los cuales el acusado, tras indicarle que se quitar el sujetados, se sentaba tras ella y le masajeaba los pechos".
En la sentencia se constata que el "ánimo libidinoso puede deducirse claramente por la peculiar forma en que los tocamientos fueron ejecutados donde el acusado cerraba la puerta con llave, iba introduciendo la mano en la vagina, colocándose detrás con movimientos balanceantes". Además, hacía comentarios de que "si iba así por la calle, se pondrían las botas" y "creando situaciones en las que las perjudicadas observaban y percibían una intención lasciva en el acusado, sintiéndose incómodas".
En la sentencia, el médico resulta condenado por siete delitos de abusos sexuales a la pena de una multa de 18 meses con una cuota diaria de seis euros por cada una de ellas (3.240 euros) y a las costas, incluidas las de las acusaciones particulares. El Ministerio Fiscal, sin embargo, solicitó la pena de 18 meses de prisión e inhabilitación especial para el ejercicio de la profesión de médico rehabilitador durante el tiempo de la condena por cada delito, costas y una indemnización a las perjudicadas. Las acusaciones particulares habían solicitado penas superiores a dos años de prisión e inhabilitación.