Aseguran que la competencia de los nuevos locales de prensa les perjudica
MDO/E.P. | Domingo 29 de julio de 2007
Las asociaciones que representan a la gran mayoría de los quiosqueros de Madrid aseguran que algunos de los dueños de estos negocios han tenido que cerrar en los últimos años por la bajada de las ventas y la competencia que ejercen los locales y centros comerciales que también venden prensa.
El secretario general de la Asociación de Vendedores Profesionales de Prensa de Madrid (AVPP), Adolfo Salobral, explicó que el nacimiento de la prensa gratuita, la llegada de Internet a muchos de los hogares madrileños y la venta de prensa en otros locales diferentes a los quioscos ha hecho cambiar radicalmente el panorama de este tipo de comerciantes.
Salobral, que aseguró que la proliferación de programas de los llamados del corazón en televisión ha hecho que también desciendan las ventas de este tipo de prensa, indicó que la "única" posibilidad para que los tradicionales vendedores de prensa de la capital puedan subsistir pasa por que el Ayuntamiento les autorice a vender otros productos, como agua, refrescos o los relacionados con las nuevas tecnologías, desde CD o DVD hasta entradas y tarjetas de memoria para cámaras fotográficas o teléfonos móviles. En este sentido, señaló que otra posibilidad pasaría por recibir ayudas de las administraciones a cambio de transformar los quioscos en puntos de información turística.
El responsable de AVPP destacó que la situación de los quiosqueros madrileños es "muy diferente" a la de sus homólogos en otras ciudades españolas, como Barcelona, Sevilla o Valencia, e, incluso, localidades de la región. "Otros ayuntamientos permiten vender en los quioscos algunos productos que aquí no podemos", subrayó Salobral, quien precisó que desde el mes de mayo, los vendedores de prensa en la vía pública de Madrid pueden vender botellas de agua, "pero solo agua".
Además, el secretario general de la Asociación de Vendedores Profesionales de Prensa de Madrid, que aglutina a 730 de los casi 1.000 quiosqueros de la capital, apuntó que las nuevas generaciones no apuestan por una profesión como la suya porque es "muy duro" hipotecarse a "40, 50 o 60 años" sin garantías de que el negocio vaya a prosperar. "Lo primero de lo que se prescinde cuando la situación económica es poco boyante es el periódico o la revista y eso nos afecta mucho", recalcó.
Por su parte, el portavoz de la Organización de Vendedores de Prensa de Madrid y Comunidad (OVPMC), Máximo Cámara, explicó que la difícil situación de los quiosqueros es especialmente grave en el barrio del Pilar, donde él tiene su negocio, porque allí han cerrado en los últimos años "3 o 4 quioscos".
Además, resaltó que uno de los mayores problemas lo tienen con las distribuidoras. Así, dijo que algunas de ellas les "estafan" haciéndoles pagar mercancía que no reciben o negando que hayan devuelto tantos ejemplares como los quiosqueros dicen. "A veces, devuelves 100 revistas y ellos dicen que solo has enviado 80, por lo que esas 20 tienes que pagarlas aunque no las hayas vendido", afirmó. Según el dirigente de OVPMC, esta situación "escandalosa" puede provocar pérdidas de entre 1.800 y 2.400 euros al año a cada quiosquero. "Debemos solucionar este problema para que podamos desempeñar nuestra profesión, ya de por sí muy dura, en las mejores condiciones", concluyó Cámara.