Madrid

Narbona y Blanco piden la elección de un líder "ético" que se diferencie del PP

Empieza el Congreso del PSM para elegir al nuevo líder socialista de Madrid

MDO/Efe | Viernes 27 de julio de 2007
La presidenta de la comisión gestora que ha dirigido el Partido Socialista de Madrid (PSM-PSOE) durante las últimas siete semanas, Cristina Narbona, llamó este viernes a los socialistas madrileños a elegir "líderes éticos, en lo personal, lo profesional y lo político, para ser diferenciados de los del PP". Mientras, el secretario de Organización del PSOE, José Blanco, pidió a los delegados que elijan su nueva dirección pensando en el compromiso con la sociedad y en hacer de Madrid el "baluarte de libertad y no de división y enfrentamiento".

En su intervención ante el plenario del Congreso que celebra hasta este sábado el PSM para elegir a su secretario general y su nueva ejecutiva, Narbona defendió que "sólo son creíbles los líderes a los que se les ve coherentes, los que hacen lo mismo que ellos exigen que hagan los demás" y los "capaces de demostrar una posición ética en lo personal, lo profesional y lo político". Explicó que esa "posición ética" que el PSM debe exigir a sus líderes y que los propios socialistas deben aplicar en la forma de elegirlos les llevará a ser "diferenciados de los del PP". Señaló también que los nuevos líderes del PSM deben ser elegidos por su "capacidad de sintonizar con la sociedad y de explicar claramente sus propuestas".

Defendió que el PSM debe "renovar" su "organización", su "liderazgo" y sus "propuestas", "para ser vistos por la mayoría como el partido capaz de hacer frente al PP" y para "representar a todos los que no se resignan a tener al frente de este territorio a personas como Esperanza Aguirre y Alberto Ruiz-Gallardón". Durante su intervención, Narbona aprovechó para criticar que "al PP se le llene la boca de hablar de España", a la vez que sus dirigentes están "dispuestos a fragmentar España para hacer caso a los intereses de unos pocos". Sostuvo que "eso es precisamente lo que acaba de hacer Esperanza Aguirre con la Ley de Modernización que ha aprobado la Asamblea de Madrid hace unos días: fragmentar España y reducir los derechos de los madrileños, por ejemplo a la hora de prevenir incendios forestales y delitos urbanísticos". "Los madrileños tienen hoy menos derechos que los españoles, por esa derecha que nos gobierna", aseveró Narbona.

Primer paso para ganar Madrid
Mientras, el secretario de Organización del PSOE, José Blanco, se mostró convencido de que este cónclave va a ser, como lo fue hace siete años el Congreso Extraordinario del PSOE en el que resultó elegido José Luis Rodríguez Zapatero, "el primer paso para que los socialistas vuelvan a ganar las elecciones en Madrid". "Os garantizo que el nuevo secretario general y la nueva dirección que resulten elegidos contarán desde el primer segundo con todo el apoyo y la colaboración de la Ejecutiva Federal; tomad vuestra decisión con libertad, como siempre, pensando únicamente en que tenemos un compromiso y una deuda no con el PSOE, sino con la mayoría social y progresista", invitó.

Blanco reclamó a los más de ochocientos delegados que votarán en el Congreso que trabajen para que Madrid "siga siendo lo que siempre ha sido: baluarte de libertad, punto de encuentro de todos los españoles, y no una foto de división y enfrentamiento", dijo, antes de arremeter contra la política de Esperanza Aguirre y de Alberto Ruiz-Gallardón. A este respecto, acusó a los dos políticos populares de tratar de convertir a Madrid en una "isla de intolerancia y crispación política dentro de una España serena y confiada en sí misma".

Blanco recordó a los militantes madrileños que el objetivo no es que el PSM y el PSOE estén "en contacto con la sociedad", sino que deben "formar parte de la realidad social para tratar de mejorarla y para recibir todas sus influencias, para experimentar sus cambios, padecer sus problemas y compartir sus aspiraciones". "El PSOE es fuerte porque lo son sus raíces en la sociedad española", dijo, y agregó que el "único veneno" que perjudica al partido es "el que nos administramos a nosotros mismos cuando olvidamos esas raíces" y "nos recluimos en el invernadero de la autocontemplación". En este sentido, advirtió de que "no existen intereses de partido que sean diferentes a los de los ciudadanos, ni sumos sacerdotes internos que deban administrarlos. Los intereses del partido son los de la sociedad y sus mejores intérpretes son siempre los ciudadanos".

"Nuestra legitimidad proviene de que los ciudadanos nos reconozcan como un instrumento útil de gobierno y de representación política; por eso cuando perdemos unas elecciones no debemos decepcionarnos con el voto de los ciudadanos, sino preguntarnos en qué hemos decepcionado a los ciudadanos", añadió.

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