Además, se aconseja frecuentar espacios frescos, vestir ropas ligeras y claras y fomentar la ingesta de líquidos, preferiblemente agua. Debido a su edad, las personas mayores pueden no percibir con facilidad la sed, por lo que es muy importante incitarles a que ingieran como norma general dos litros de líquidos no azucarados a lo largo del día, además de mantener una dieta más ligera, rica en frutas y verduras, que evite las comidas pesadas, calientes y saladas.
Igualmente, se recomienda evitar hacer deporte o esfuerzos físicos importantes en las horas centrales del día. Además, la Consejería de Sanidad recuerda que es fundamental avisar al 112 en los casos de aparición de fiebre y piel enrojecida, caliente y seca tras una exposición prolongada al sol o a calor intenso, ya que en dicha situación se puede padecer un golpe de calor.
Información en la web
La Consejería de Sanidad mantiene en el Portal de Salud de www.madrid.org un apartado específico de información sobre el Plan de Prevención de los Efectos del Calor, donde diariamente se incluye un Boletín de Temperaturas que indica el nivel de riesgo ante el calor, así como una guía de consejos ante la subida de temperaturas.
Además, la Dirección General de Salud Pública y Alimentación envía mensajes de voz gratuitos informando de las situaciones de riesgo, así como consejos básicos de protección frente al calor. El teléfono para solicitar la recepción de esta información es el 902 545 700.
Más consejos
Por otra parte, el Ayuntamiento de Madrid ha repartido 40.000 folletos con consejos elaborados por el Área de Gobierno de Familia y Servicios Sociales para combatir los efectos de las altas temperaturas. El decálogo de consejos se centran en no salir de casa en las horas centrales del día y, en caso de hacerlo, caminar despacio, buscando la sombra y protegiéndose con gorras, sombreros y abanicos.
Además de otros consejos similares a los de la Comunidad de Madrid, desde el Ayuntamiento de la capital y el resto de Gobierno locales de la región se recomienda evitar las bebidas alcohólicas y las bebidas con cafeína, tomar comidas poco abundantes varias veces al día y comer mucha fruta, verdura y alimentos frescos.
En casa, es aconsejable ventilar durante las primeras horas de la mañana y por la noche, así como bajar las persianas en las horas de más calor y, si se es cuidador de un enfermo encamado, hay que ofrecerle abundantes líquidos, refrescarle las sábanas y situarle en el lugar más fresco de la vivienda.