Mariño apuntó además que el importante esfuerzo realizado en el período de 2003-2007 se ha traducido en el comienzo de más de 85.000 viviendas protegidas de calidad, de las que 54.000 ya se han finalizado.
Durante esa pasada legislatura, señaló, se financiaron con cargo exclusivamente a los presupuestos de la Comunidad de Madrid 35.000 solicitudes para la adquisición de vivienda protegida, con una inversión que supera los 110 millones de euros. Por su parte, "el Ministerio de Vivienda sólo financió en ayudas cerca de 2.000 solicitudes, por una cuantía de 7 millones de euros", agregó.
Unos datos que, para la consejera de Vivienda de la Comunidad de Madrid, "ponen de relieve el desconocimiento de la realidad madrileña por parte de la ministra, que no da soluciones ni acertadas ni útiles a las necesidades de los ciudadanos de esta región, y que se nutre de un discurso continuista que ha demostrado su ineficacia y la poca sensibilidad con los madrileños, en especial con los jóvenes".
Destacó que el Plan Joven de la Comunidad de Madrid para el que existe una reserva de suelo de 73.000 viviendas, de las que ya han sido adjudicadas 12.000, no recibe ningún tipo de ayuda del Ejecutivo central. Sin embargo, Mariño se congratuló de que "la ministra haya descubierto el alquiler como fórmula para apoyar el acceso a la vivienda de los jóvenes, algo que la Comunidad de Madrid viene haciendo desde hace años".