Henry Javier Palacios, de 31 años, se encontró, cuando volvía a casa acompañado de dos mujeres por el Camino de Vinateros, con un grupo de cuatro personas que golpeaban a una joven insistentemente. Sin dudarlo, les recriminó su comportamiento y uno de los agresores salió corriendo a un coche para coger un arma y retornar hacia Henry para asestarle varias puñaladas, una de ellas, en el corazón, le causó la muerte.
El cadáver de la víctima estuvo inicialmente en el Anatómico Forense y fue trasladado al Tanatorio de la M-30 el fin de semana pasado, donde fue velado por familiares y amigos. Finalmente, este miércoles, en un vuelo directo a Guayaquil (Ecuador) trasladarán su cadáver, acompañándole su mujer y su hermano para ser enterrado en su ciudad natal.
Mientras tanto, la Policía investiga las pistas que identifiquen a los responsables de los hechos criminales, y fuentes familiares informan que están muy avanzadas.
La familia de la víctima y el Movimiento contra la Intolerancia lamentan la ausencia de un trato sensible y solidario de las instituciones españolas y ecuatorianas, de quienes no recibieron ni una llamada telefónica, informando que solo la solidaridad ciudadana con esta familia humilde ha hecho posible la repatriación del cadáver, cuyos costes superan los 4.000 euros. Asimismo, recordaron que en otras ocasiones, las instituciones han puesto los medios para repatriar otras víctimas y adoptar un trato cercano.