Según pudo saber la Policía, el hombre ya había sido denunciado por su compañera el pasado 5 de junio y detenido anteriormente por un delito de malos tratos en el ámbito familiar. Un juzgado de Violencia sobre la Mujer dictó una medida cautelar para prohibir al detenido la aproximación a la mujer, que fue a parar a un centro de acogida para mujeres maltratadas.
El suceso que ha acabado con la vida de Ana María Santana tuvo lugar el domingo pasado, a la una de la madrugada, cuando los agentes de la comisaría de Tetuán acudieron a una vivienda de la calle Ramón Alonso tras recibir una llamada del 091. Al parecer, una mujer había sido agredida por arma blanca y tuvo que ser trasladada de urgencia al Hospital de La Paz.
El agresor había abandonado la vivienda y los policías no pudieron localizarle. Los investigadores establecieron un dispositivo de búsqueda en los lugares más habituales del sospechoso, como eran su centro de trabajo y los bares de la zona que frecuentaba. Mientras, su mujer, tras recuperarse, declaró a los agentes que había sido su compañero sentimental el autor de la agresión y facilitó su nombre.
Finalmente, el hombre decidió entregarse en la comisaría de Tetuán, aunque se negó a prestar declaración ante los policías.