La madre también indicó que su hijo está más tranquilo una vez que ya han pasado cuatro días desde la agresión aunque "está lleno de hematomas y de marcas de las porras", comenta.
Carlos Vásquez denunció al vigilante en la comisaría de Policía después de la paliza que le propinó el pasado martes, día 17, a la una de la madrugada cuando el joven se coló en el metro de la estación de Sol. "Mi hijo lleva normalmente el abono transporte pero se coló junto con un amigo y les pillaron, así que corrieron hasta salir a la calle pero los vigilantes les encontraron, les cogieron por los pelos y les metieron en el metro", relata Guadalupe.
El vigilante que agredió a Carlos, acompañado por dos amigos (un chico y una chica), le propinó un golpe en la cabeza que le reventó el tímpano. La joven pagó su billete pero los dos chicos no y fueron pillados por los vigilantes de seguridad. Entonces se inició una persecución de la que los chavales, en un principio, salieron victoriosos pero, cuando ya estaban en la calle, sentados en un portal junto a la boca de Metro situada entre Arenal y Mayor, uno de los vigilantes apareció por sorpresa y cogió a los chicos por los pelos para meterles dentro de la estación.
Según las declaraciones de los jóvenes a un medio de comunicación, una vez en el interior del Metro el vigilante golpeó al amigo de Carlos, de 14 años, hasta dejarle aturdido. Luego sacó la porra y agredió a Carlos en las piernas, en la espalda y en la cabeza. Este último golpe fue el que reventó el tímpano al joven que en ese momento notó "un estallido muy extraño". Mientras, otros tres vigilantes miraban la escena sin hacer nada, según comentan los tres chavales.
Por otro lado, una portavoz de Metro asegura que "no consta" ninguna agresión en el informe del incidente e indica que existen cámaras de seguridad que graban todo lo que sucede y se "presentarán las imágenes en caso de que lo solicite un juez". Sin embargo, parece que esto no será posible ya que en el lugar donde se produjeron los hechos no había ninguna cámara.