Opinión

LaOtra, solución a los problemas de Telemadrid

Nino Olmeda | Jueves 07 de diciembre de 2006

 



Los quebraderos de cabeza que sufre el director general de Radio Televisión Madrid (RTVM), Manuel Soriano, y por extensión el Gobierno presidido por Esperanza Aguirre, debido a las numerosas críticas que recibe su manera de informar a través de Telemadrid de lo que sucede en la región, podrían quedar casi eliminados con ayuda de LaOtra.

Cualquier persona que se tumbe en el sofá de su casa a escuchar y ver los telediarios de Telemadrid percibe, nada más prestar atención a los que se expresa, que se les ve el plumero, que tienen una lente puesta para hacernos ver lo que sucede desde una visión particular que oscurece otros puntos de vista o inclinaciones.

Tienen un posicionamiento que es legítimo pero que nos oculta las otras realidades del prisma nacional, regional o local. Están en su derecho de tener convicciones propias en temas tan variopintos como los atentados del 11-M, la negociación con ETA, la relaciones Iglesia-Estado, o la bondad o maldad de las actuaciones del Gobierno socialista de España en la Comunidad de Madrid.

Si Telemadrid fuese la televisión del PP sería un digno ejemplo de prensa de partido, pero como es una televisión pagada con los impuestos de todos los madrileños es un servicio público que está al servicio de sus propietarios, la ciudadanía, y no de los que nombran a los que la dirigen. La parcialidad de las informaciones que en algunos casos llegan a nuestros oídos perjudica a todos los madrileños, que comprueban como su tele les cuenta sólo aquello que los que dirigen el cotarro televisivo creen conveniente, guiándonos con su lupa particular por los caminos de la política y vida madrileña.

La huelga recientemente vivida en Telemadrid ha dejado un mal sabor de boca en muchos que consideran un derecho quejarse de sus condiciones laborales y de lo que crean conveniente. Más allá de las diferencias entre los convocantes y la patronal, lo que llama la atención es la necesidad de algunos de sobresalir con genialidades como establecer unos servicios mínimos que incluían alguna que otra tertulia.

La oposición socialista y de IU se ha puesto del lado de los sindicatos y Rafael Simancas ha sacado pecho y se ha ofrecido como salvador de Telemadrid de las garras del PP. El segundo canal de Telemadrid, LaOtra, podría jugar un papel fundamental en la solución a este problema, a pesar de tener la espada del Ministerio de Industria, que la trata como ilegal, sobre su continuidad. Simancas podría conseguir de Zapatero la legalidad de LaOtra y el vicepresidente primero, Ignacio González, a cambio, entregaría este segundo canal al PSM, para que Simancas ponga al frente de ella al Manuel Soriano de turno, con el objetivo de hacer una buena tele de partido, sin que se note.

Esta experiencia podría servir para pacificar las relaciones entre los protagonistas del bipartidismo: el PP y el PSOE. También para que unos y otros se den cuenta de que Telemadrid es de todos y no del que gana unas elecciones, por muchos votos que consiga. Después de unos meses de funcionamiento de ‘TeleEspe’ y ‘TeleRafa’, seguro que con unas audiencias fieles y cortas, podríamos iniciar un nuevo camino, con un proyecto similar al que rige la BBC, en el que uno se pueda sentir orgulloso de la televisión pública que paga, sin necesidad de decantarse sólo por estar más o menos a gusto con que los unos manipulen mejor, o peor, que los adversarios.

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