Si no existiera tal petición, el Gobierno regional procedería a la paralización cautelar de las obras, que no podrían reanudarse hasta que la empresa obtuviera, en su caso, el visto bueno o adaptara el proyecto a los requerimientos de Patrimonio Histórico.
Precisamente, la oposición municipal criticó este lunes al equipo de Gobierno, presidido por Alberto Ruiz-Gallardón, por la ejecución de las obras. Así, IU acusó al alcalde de ser "cómplice" y "negligente" en el "destrozo" de la plaza al permitir unos trabajos cuya licencia está "todavía en tramitación" y pendientes de evaluación ambiental.
Mientras, el PSOE pidió al Ayuntamiento la paralización del proyecto alegando falta de licencia así como de informe medioambiental y de informe previo de la Dirección General de Patrimonio de la Comunidad de Madrid.