La guía está estructurada en siete capítulos, en los cinco primeros se abordan aspectos como el beneficio de un consumo responsable y solidario; las compras a través de Internet; las garantías de los productos; el derecho de reclamación; los juguetes, árboles y belenes; alimentación y bebidas; venta ambulante; agencias de viajes y desplazamientos en Navidad. El sexto ofrece sugerencias para disfrutar de estas fiestas en Madrid y, el séptimo incluye direcciones útiles para obtener información, realizar consultas e interponer reclamaciones de consumo.
El Área de Economía y Participación Ciudadana ha editado también dos folletos de especial interés: 'Consejos útiles para comprar por Internet' y 'Atención, las minimotos no son un juguete', en los que se ofrecen consejos, recomendaciones, precauciones, medidas de seguridad y dónde reclamar, entre otros.
Dentro de las medidas de Navidad se enmarca también la Campaña de Inspección de Consumo, iniciada el pasado día 1 de diciembre y que se prolongará hasta el 5 de enero. Veintinueve inspectores técnicos de Calidad y Consumo recorren los establecimientos comerciales, mercadillos y puestos de venta ambulante para garantizar el derecho a la información de los consumidores, el respeto de sus derechos económicos, la calidad de los bienes y servicios, los requisitos del etiquetado y publicidad, así como para verificar que se cumplen las normas de seguridad de los productos a la venta.
Durante más de un mes se controlarán cerca de 400 establecimientos y 500 productos entre plantas ornamentales, adornos navideños, pequeños electrodomésticos, artículos de regalo y, sobre todo, juguetes. Los inspectores comprobarán en los distintos comercios y puestos que cuentan con las autorizaciones y licencias preceptivas, que la publicidad exhibida no induce a error, que todos los productos muestran sus precios, que se entregan los justificantes de compra conformes a la legalidad, que se admiten tarjetas de crédito si están anunciadas y que disponen de hojas de reclamaciones.
Sobre los mercadillos y puestos de venta ambulante se realizan dos tipos de control: la comprobación de que la actividad realizada por los establecimientos se ajusta a la normativa vigente, y la revisión de los productos que en ellos se venden. El control se intensifica en el caso de las plantas para que no se vendan especies prohibidas como el acebo silvestre, y en general se verifica que tengan permiso de corta.