Esta medida, que cuenta con un plazo de ejecución de cuatro meses, incluye, entre otras, la renovación de aceras, la eliminación de las barreras arquitectónicas y el refuerzo del firme de la M-610 para mejorar el tráfico de vehículos de esta localidad del norte de la región. Específicamente, se renovarán las aceras en el primer tramo de la travesía, que consta de 500 metros, después de que hace tres años se reformaran las aceras del resto de la vía.
En cuanto a la rehabilitación del firme de la calzada, se procederá a su reforma entre el kilómetro 5,900 y el 7,600 de la vía. Para ello se demolerá el firme actual en aquellas zonas que están deterioradas, y se extenderá un nuevo asfalto de mayor grosor.
Todas estas actuaciones se completarán con la correspondiente pintura de las marcas viales y de los pasos de peatones, así como con la reposición de toda la señalización vertical.