Según un comunicado de la Consejería de Economía y Consumo, se trata de una partida que especifica haber sido fabricada en Sudáfrica, otra en Tailandia y la otra no ofrece dicho dato. Tras la retirada de los productos etiquetados irregularmente, la Dirección General de Consumo enviará muestras al Ministerio de Sanidad, para que analice si contienen elementos potencialmente nocivos para la salud.
La Consejería dirigida por Fernando Merry del Val recuerda a los consumidores madrileños que los productos deben estar etiquetados en castellano, además de contener datos del fabricante, del importador y el número de registro de entrada en España.Además, es importante conocer que cualquier producto sin garantía oficial puede ser una falsificación, y puede conllevar riesgos para la salud.
La Dirección General abrirá los expedientes administrativos sancionadores correspondientes. Y la Comunidad de Madrid, por su parte, en colaboración con los municipios de la Región, los cuales han sido alertados por la Dirección General de Consumo para que activen sus mecanismos de inspección, continúa procediendo a la retirada del mercado de las pastas dentales mal etiquetadas.