En la protesta, secundada por el Colectivo Hetaira, la Fundación Triángulo, Transexualia y el Colectivo de Lesbianas, Gays, Transexuales y Bisexuales de Madrid (COGAM), se pudo ver un carro de la compra decorado con varias prendas de ropa interior al que se adosó un megáfono, que sirvió para que varias mujeres expusieran sus reivindicaciones.
La portavoz del Colectivo Hetaira en defensa de los derechos de las prostitutas, Cristina Garaizábal, explicó que el motivo de la concentración en la plaza de la Villa es exigir al Ayuntamiento que establezca zonas en las que las mujeres que ejercen este oficio puedan trabajar "tranquilas" y en mejores condiciones de seguridad e higiene a como lo hacen actualmente.
Política "puritana, moralista e indecente"
"Estamos hartas de que cada verano el Ayuntamiento persiga sistemáticamente a las trabajadoras del sexo de la Casa de Campo, que reduzca los espacios y esto conlleve que la mayoría de ellas se tenga que concentrar en determinadas zonas, lo que provoca muchas molestias tanto a las mujeres como a los clientes y los vecinos", indicó Garaizábal.
Por ello, la representante de Hetaira apuntó que "es hora" de que el Ejecutivo que dirige Gallardón aborde el tema "de frente" y trate a las prostitutas "en igualdad de condiciones que al resto de ciudadanos". Según Garaizábal, la política municipal en esta materia es "puritana, moralista e indecente".
La portavoz de Hetaira, que recomendó a los responsables municipales que "dejen en casa" sus convicciones, recordó que en España la prostitución "no es delito", por lo que dijo no entender por qué los poderes públicos "persiguen a clientes y prostitutas cuando ninguno ha cometido ningún acto delictivo". "Las prostitutas deben ser consideradas como trabajadoras y deben tener los mismos derechos que el resto de trabajadores", concluyó Garaizábal.
La política de Dancausa