El hospital está estructurado en tres zonas diferentes: el área de Pequeños Animales, el de Grandes Animales y el de Servicios Centrales. El primero atiende los animales considerados “mascotas”, perros, gatos y animales exóticos y se ofrecen los mismos servicios que podrían encontrarse en un hospital para humanos: medicina general, consultas de especialidad como oftalmología, cardiología, oncología o dermatología, servicios de cirugía y de hospitalización y UCI, con vigilancia las 24 horas del día por veterinarios.
El área de Grandes Animales atiende équidos, bóvidos y otros rumiantes. Se prestan servicios asistenciales los 365 días del año que consisten, básicamente, en un sistema de hospitalización, aunque algunos pacientes pueden ser examinados de forma ambulatoria. Por último, el área de Servicios Centrales incluye todos aquéllos servicios clínicos y/o de apoyo como servicios de anestesiología o parasitología, dirigidos tanto a pequeños como a grandes animales.
Además, según nos cuenta Rodríguez Álvaro, “somos el primer hospital en España que tiene un departamento de nutrición, destinado a tratar los trastornos alimenticios de los animales. Cada vez hay más perros con obesidad y se ha convertido en algo necesario. También tenemos nuevos proyectos como montar una resonancia magnética que ya se está en marcha. Permite llegar con mucha más profundidad a la enfermedad”.
Las enfermedades digestivas y las de la piel son las que más trabajo dan al HCV. Pero todas las consultas de especialidad están llenas de animales enfermos. “A la consulta de Oncología vienen muchos pacientes con tumores que necesitan quimioterapia y en Oftalmología atendemos muchas operaciones de cataratas”, explica Rodríguez. Lo cierto es que las enfermedades de las mascotas son parecidas a las que padecemos las personas y por este motivo “muchas veces colaboramos con médicos, aunque hay que tener cuidado porque no todo es extrapolable”.
Cuando un animal necesita ser operado se procura que sea lo más rápidadamente posible. “No tenemos lista de espera. Desde luego cualquier caso urgente se operará en el mismo día, otros pacientes esperan como mucho una semana”, afirma el director del centro
Atender partos es también una de las labores diarias de los veterinarios del HCV. Madridiario tuvo la ocasión de asistir al de una yegua durante su visita al hospital. “La yegua rara vez tiene dificultades para parir y generalmente lo hace por la noche cuando no hay nadie a su alrededor. Se rompe la bolsa del agua y aparecen los miembros anteriores, seguidos de la cabeza. Cuando la espalda ha salido de la madre, se puede limpiar la mucosidad de las narices del potrillo para ayudarle a respirar”, comenta una de las veterinarias que asisten el parto y añade “este ha sido un parto normal, sin complicaciones, aunque el potrillo es extremadamente flaco”.
También como las personas, los animales necesitan en ocasiones transfusiones de sangre. Para ello, el hospital ofrece un servicio de Banco de Sangre, fundamentalmente destinado a perros y gatos. “El único requisito es que el donante esté sano. Sobre este aspecto, tenemos mucho que agradecer a los veterinarios que colaboran con la Dirección General de la Policía, que nos ayudan bastante con los perros. Nos viene muy bien. Tenemos muy buena relación con ellos y muchas veces nos facilitan la tarea”, afirma Rodríguez.