Granados considera que los partidos de izquierdas y los sindicatos deben una disculpa a Lamela, después de haberse "dedicado durante dos años a desprestigiarle, insultarle, atacarle y acosarle, con el único interés electoralista y partidista de desgastar al Gobierno regional".
El dirigente popular subrayó que el auto judicial recoge que existió "mala praxis" por parte de los profesionales del Hospital Severo Ochoa de Leganés y sostuvo que, por tanto, "da la razón" a Lamela, ya que "cuando se produjo el cese de los médicos, se hizo porque se consideró que existía mala praxis".
Según Granados, Manuel Lamela ha sido un "lujo" para la Sanidad madrileña, ha "antepuesto el interés general" y ha conseguido que "todos lo madrileños se sientan seguros".