Moreno se sienta en el banquillo de los acusados por ser el responsable directo de la propuesta de dicho Pliego, el que, según el fiscal, "vulneró de manera frontal" la Ley de Contratos del Estado y cuyas condiciones "hacían imposible una motivación basada en criterios objetivos e imparciales".
A lo largo de la vista oral, el procesado repitió en varias ocasiones que su intervención se limitó a la redacción del escrito, siguiendo instrucciones del secretario general del Ayuntamiento de Madrid, José María Corella, una vez que la propuesta se aprobó en el Pleno del Ayuntamiento del 28 de julio.
Situación "desastrosa"
A pesar de que entonces el interventor del Consistorio mostró reticencias a la hora de la adjudicación, Moreno subrayó a la Sala que tanto éste como el secretario general dieron el visto bueno al pliego. A partir de ahí, según dijo, la Consejería de Sanidad se encargó del análisis de las ofertas para concurrir al concurso.
Durante el interrogatorio del fiscal, explicó que los concejales acordaron tramitar el expediente por el procedimiento de urgencia, teniendo en cuenta la situación "desastrosa" de la funeraria heredada de los antiguos gestores. "Se echaba encima diciembre y había que tenerlo cerrado. Todo el grupo consideró que había que tramitarlo de manera urgente", dijo al respecto.
Al ser preguntado sobre si se pretendió poner la gestión de la funeraria en manos de una empresa privada que fuera del particular agrado de los acusado, Moreno respondió: "Cualquiera que conozca el Ayuntamiento ni se le ocurre esa idea, teniendo en cuenta los pasos que hay que hacer para llegar a un concurso como éste".
Frente de las empresas españolas
Por otra parte, Juan Antonio Valdivia, quien estaba al frente de Funespaña antes de comprar la funeraria municipal, explicó al tribunal que la compañía nació en 1990 con la idea de "abrir un abanico" de prestación de servicios funerarios en el territorio nacional e internacional, así como para contrarestar la presencia de compañías extranjeras en el sector funerario en España.
"En el sector se sabía que la Empresa Mixta estaba perdiendo el monopolio y que estaba dimensionada para hacer los servicios funerarios de Madrid", apuntó el procesado, que añadió que entonces todos estaban al corriente de que "el Ayuntamiento tenía que tomar una decisión en cualquier momento".
Tras el Pleno del 28 de julio, Valdivia mandó un telegrama al Ayuntamiento, en el que daba constancia del interés de Funespaña en participar en el concurso ante el temor de que la gestión de la misma fuera entregaba a una empresa francesa, tal y como señalaban diversas informaciones periodísticas.