Frente a la acusación del fiscal, Pablo F.Ñ. explicó a la Sala que ese día se encontraba junto a su mujer en una fiesta en La Cubierta de Leganés, cuando en un momento determinado se vieron envueltos en una reyerta en la que su esposa resultó apuñalada. Acto seguido, según apuntó, la trasladó al hospital Doce de Octubre, donde recibió asistencia médica de inmediato.
En la sesión compareció una ex compañera de trabajo de la mujer, quien el día de la agresión alertó a la Policía de que el agresor había sido Pablo F.Ñ. A pesar de que este lunes no recordaba con detalle los hechos, la testigo ratificó la declaración que realizó entonces en sede judicial, en la que aseguró que la víctima solía acudir al trabajo con "moratones, golpes y cicatrices" en el cuerpo.
La testigo insistió en que los hechos que se juzgan no se produjeron en La Cubierta de Leganés, sino en el domicilio de la pareja con motivo de los celos que sentía Pablo F.Ñ. hacia un amigo de su esposa.
Por su parte, varios agentes que participaron en la detención del encausado en el hospital madrileño indicaron que éste les ofreció versiones contradictorias, puesto que en una ocasión les comentó que habían sido atracados y, más tarde, que se habían visto envueltos en una reyerta. "Nos dijo que había bebido demasiado. El hombre estaba consciente de lo que hacía y de lo que decía en todo momento", dijo uno de ellos.
La Sección 27 de la Audiencia madrileña acordó suspender la vista oral hasta el próximo jueves, día 14, por la incomparecencia de un amigo de la mujer agredida, al que se considera el principal testigo de cargo.
La Fiscalía de Madrid considera estos hechos constitutitos de un delito de homicidio en grado de tentativa, con la circunstancia agravante de la responsabilidad criminal de parentesco y la atenuante de reparación del daño.