La búsqueda del menor comenzó cuando la madre de éste denunció que su hijo no volvía casa desde las 13.30 horas, cuando la progenitora le llevó al centro de salud de la localidad para que se le administrara una vacuna y aquél no llegó a entrar porque se escapó corriendo y no pudo seguirle. A partir de entonces, la madre puso en atención a los agentes locales para que intentasen localizar al niño.
Así, una dotación de la policía local se dirigió al domicilio de los padres con el fin de realizar las primeras averiguaciones y es allí donde se recabaron los primeros datos sobre la vestimenta o los posibles lugares frecuentados por el chico de 11 años para intentar dar con él.
Además, según informó este cuerpo policial, la particularidad de "la gran afluencia de público" que frecuentaba la localidad, por la celebración de las Fiestas Mayores 2007, añadió un problema añadido a la búsqueda.
Por otro lado, durante la mañana del día 9 el abuelo acompañó a los policías por diversos lugares que solía frecuentar el nieto, pero resultó infructuosa su localización. Asimismo, poco después se realizó una búsqueda minuciosa en la vivienda, en la que, finalmente, apareció el niño detrás de un sofá en el suelo de la terraza.
Posteriormente, el niño reveló que había estado hasta las 2.00 del viernes por la zona de su domicilio, "vigilando que nadie le viera", hasta que decidió saltar la valla.