Además, en el exterior se encontraban cuatro individuos más integrantes de la supuesta banda y que, "según la información y apariencia de los sospechosos, era de peligrosos". Por otra parte, los ocho detenidos, tras prestar declaración, han sido puestos a disposición judicial.
En el lugar del incidente, los efectivos procedieron a la comprobación de la documentación de todos los individuos y, en el transcurso de las identificaciones y cacheos, se les incautó un total de tres navajas de unos 10 centímetros de hoja (dos de ellas tipo mariposa), así como un spray de defensa personal.
Una vez realizadas las gestiones policiales, identificaron a estos individuos, junto con otros miembros albanokosovares, como integrantes de una banda de un total de, al menos, 20 componentes que se dedica a la extorsión de feriantes. Estos individuos habían actuado ya en las fiestas de San Isidro en Madrid y en las de la localidad de Móstoles.
Según la Policía de Coslada, las amenazas que llevaron a cabo a los feriantes "eran de muerte si éstos no accedían a entregarles parte del dinero de sus beneficios económicos, amenazando igualmente con matar a sus hijos menores de edad y quemarles sus pertenencias sino se les entregaba la cantidad de dinero. Así mismo, les extorsionaban para que les cediesen la explotación del negocio de sus casetas".