Si los nombramientos son aprobados, quedará constituido el Grupo Municipal Socialista, cuya formación se vio complicada tras la sonada derrota electoral del 27-M y la posterior dimisión de Miguel Sebastián, candidato socialista a la Alcaldía.
Con esta decisión se abrió un periodo de incertidumbre en el grupo socialista del Consistorio madrileño, al dividirse sus miembros entre los partidarios de asignar la dirección a Pilar Gallego, que llegó con el equipo del candidato y figuró como número dos en las listas, y los seguidores de Óscar Iglesias, número tres y miembro de la Ejecutiva regional dirigida por el ex secretario general, Rafael Simancas.
Tras la dimisión de éste último el lunes 4 de junio, la situación se complicó aún más, al quedar el PSM huérfano de un dirigente de consenso que pudiera poner orden entre las diversas familias socialistas.
De hecho, el mismo día de su dimisión Simancas debía encontrarse con el Grupo Municipal socialista para proponer a Pilar Gallego como su nueva presidenta y a Óscar Iglesias como portavoz.
La propuesta tenía que ser ratificada por el propio grupo y por la Ejecutiva regional, aunque esas reuniones no llegaron a ocurrir, ya que Rafael Simancas presentó antes su dimisión al presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, en una reunión que ambos mantuvieron en el palacio de la Moncloa a petición del líder madrileño.
Aunque las funciones de la comisión gestora que preside la ministra de Medio Ambiente, Cristina Narbona, son temporales, la propia presidenta explicó el pasado jueves que se imponía tomar una decisión sobre el Grupo municipal, ya que la constitución oficial del nuevo Consistorio se producirá el 16 de junio, con el primer pleno de la nueva legislatura.