Los sospechosos, que estaban siendo investigados desde hace varios meses, operaban en Madrid y Castilla-La Mancha, y habían generado un clima alarmante de inseguridad ciudadana, ya que además del gran número de hechos delictivos que se les imputa, mostraban una gran violencia contra las víctimas, especialmente si encontraban resistencia. No dudaban en golpear, arrollar con los vehículos o disparar con sus armas de fuego si de ello dependía conseguir el botín o lograr la huída.
Otros de sus objetivos eran robos o atracos en establecimientos de joyas, perfumerías, tiendas de marca y otro tipo de comercios donde obtenían productos que terminaban en el mercado negro. El botín conseguido, según consideran los investigadores, supera los seis millones de euros.
Los sospechosos fueron identificados el pasado martes, por lo que los agentes establecieron un dispositivo especial para el arresto simultáneo de todos ellos y el registro de todos los domicilios, que los agentes habían localizado en las vigilancias y seguimientos de los integrantes de la banda. En total se han registrado 12 viviendas, todas ellas en Madrid capital, en las que los agentes han recuperado centenares de productos y pruebas de los delitos que se les imputa.
Entre los detenidos hay cinco mujeres y un menor de edad. Los integrantes de la banda tenían edades que oscilaban entre los 40 años y los 17. Todos ellos tienen numerosos antecedentes por delitos de robos y hurtos, tráfico de drogas alguno de ellos, reclamaciones judiciales pendientes, etc.