El secretario general de sector postal de UGT, José Manuel Sayagüés, ha manifestado que no se puede liberalizar este servicio porque "es un derecho ciudadano que detentan todos los ciudadanos europeos, cinco días a la semana, a un precio asequible, con un estándar de calidad y accesible de forma universal en todos los casos, siempre que lo permitan las condiciones orográficas".
Según ha explicado, actualmente Correos cuenta con 70.000 puntos de población, 12.000 oficinas, 37.000 carteros y 64.000 trabajadores, así como una red logística "muy importante" para establecer de una buena manera este servicio. Sayagüés señala que este prestación, que regula el Ministerio de Fomento, se paga a través de la reserva del servicio, una especie de monopolio, aplicable al envío y recibo interurbano de cartas de menos de 50 gramos. "Si ahora desaparece, la liberalización total puede provocar un impacto grave en el empleo, con una reducción entre el 20 y 30 por ciento; así como una disminución de oficinas, y, por ende, menor servicio", añade.
Por estos motivos, ha pedido al Gobierno de la nación que defina su posición anta la UE, luche activamente por sus derechos, "ya que este problema necesita de gobiernos con una visión progresista del servicio público". Asimismo, se ha mostrado contrario a la propuesta alemana de liberalización total a cambio de compensaciones o subvenciones y apostó por una prórroga de la situación actual "tal y como opina los países del sur de Europa, del Este y Francia".
Asimismo, el secretario de la sección postal de UGT denuncia las normativas, convenios y gestiones economicistas que "cada vez acercan más al correo público a la privatización". "Las consecuencias ya se pueden ver, si se están reduciendo red y puntos de atención", indica.
La protesta, que se llevará a cabo en todos los países europeos, se realiza un día antes de que los ministros de la Unión Europea (UE) de Telecomunicaciones se reunirán en Luxemburgo para debatir esta normativa. La liberalización del sector se inició hace una década con la apertura a la competencia de los envíos de más de 350 gramos, continúo en 2003 para los paquetes de más de 100 gramos y en 2006, de más de 50 gramos.