Según informaron los organizadores, el objetivo de esta carrera, que tiene un recorrido de 6 kilómetros y está promovida por el 'Diario médico' y por la compañía farmacéutica GlaxoSmithKline (GSK), es concienciar a la sociedad y a los medios de comunicación del problema que el sida sigue suponiendo en todo el mundo y también en España.
Manzano subrayó que la Carrera contra el Sida es un evento "popular" en el que "no se cobra ninguna cantidad por la inscripción". "No hay grandes figuras, no hay premios en metálico. La gente corre por el placer de correr", aseguró.
Una de las corredoras, Yolanda, explicó que ya había acudido a la convocatoria "en otras ediciones", pero que se había visto obligada a hacer un "parón" en sus entrenamientos de "aproximadamente un año" por culpa de "un problema médico". Para ella, participar en la carrera era una "terapia positiva" que le sentaba "fenomenal, sobre todo para la cabeza".
Por su parte, otro de los participantes, Lorenzo Martínez, de 63 años, señaló que correr le suponía un "pequeño esfuerzo", ya que "una persona de 63 años no puede correr como una de 25", pero afirmó que lo hacía de buena gana porque para él la causa solidaria es "lo principal".
La prueba cuenta con tres clasificaciones: la general, la de personal sanitario y la de menores de 13 años. Como representantes de esta última categoría, Irene, Laura y algunas "compañeras de colegio" mencionaron haber acudido para "pasarlo bien, no a correr ni a ganar", aunque explicaron que, en caso de ganar, lo tomarían como una victoria "de todas".