Un agente del grupo de subsuelo de la Policía recorre un túnel de la capital.
Enrique Villalba | Martes 11 de junio de 2013
El alcantarillado madrileño ha sido siempre un recurso habitual para los delincuentes. Sus 4.780 kilómetros de túneles (una distancia equivalente al camino entre Madrid y Moscú) suponen una ciudad bajo la ciudad que son la perfecta vía de escape ante cualquier crimen.
Más si cabe si se tiene en cuenta que los
viales visitables (1.530 kilómetros) están señalizados con una suerte de callejero para que
los poceros se orienten a la hora de desarrollar su labor.
Por eso, la Policía Nacional dispone de
una sección operativa especializada en el subsuelo, dependiente de la Comisaría General de Seguridad Ciudadana. Según datos actualizados de la Delegación del Gobierno en Madrid, en 2011, estos agentes realizaron
7.619 intervenciones, de las que 1.519 estuvieron destinadas a servicios especiales relacionados con bancos, joyerías y peleterías. El Cuerpo ha registrado
desde 2002, al menos, once butrones desde el alcantarillado.
El atraco de este lunes entronca con
sucesos similares que se han producido en los últimos años y que han motivado que los investigadores se planteen que
existe una banda especializada en el robo mediante butrón desde las alcantarillas. La última referencia al respecto fue el
29 de octubre de 2012, cuando tres personas se introdujeron con este método en una oficina del Banco Santander de
la calle de Marcelo Usera número 43, retuvieron a los empleados y robaron 40.000 euros.
El 9 de abril de 2012 hicieron lo propio en una sucursal de Bankia de la avenida de la Albufera, del que
sustrajeron 270.000 euros después de amordazar a los empleados. Un año antes, el
27 de abril de 2011, después de Semana Santa, tres ladrones robaron otra sucursal de Bankia, esta en el número 2 de la calle de las Delicias. En este caso, hicieron un túnel desde la alcantarilla y entraron en la sucursal, saliéndose con la suya.
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