Social

78 años sin probar el alcohol

En Madrid Alcohólicos Anónimos tiene unos 2.000 socios

Lunes 10 de junio de 2013
Alcohólicos Anónimos no protesta por los recortes. No acepta subvenciones ni opina sobre ningún asunto público. Tampoco ofrece asistencia social, ni médica ni religiosa. Esta organización de origen estadounidense únicamente "ayuda a los alcohólicos a mantenerse sobrios" en base a un principio: el anonimato. Este lunes, 10 de junio, cumple 78 años.

"Soy Andrés, tengo 40 años y soy alcohólico. Empecé a beber con 14 años. Primero los fines de semana; después, más; luego, siempre. Sentía vacíos emocionales, estaba infinitamente triste. Llegó un punto en el que bebía para morirme, para caer borracho y no despertar al día siguiente. Era incapaz de entrar en un bar y pedir un café. Tomé todo tipo de antidepresivos pero no me ayudaron. Un día tuve la suerte, la fortuna, el milagro, de encontrar el teléfono de Alcohólicos Anónimos. Desde entonces, siempre he tenido la mano de un compañero". Esta es la historia, resumida, de uno de los "casi 2.000 socios" —según las estimaciones de un portavoz pues al ser una organización cuyos integrantes no dan ni su nombre no hay registro alguno— de esta entidad en Madrid.

El funcionamiento del programa de recuperación de Alcohólicos Anónimos (AA) es muy simple. Básicamente, consiste en compartir, en reuniones, experiencias y sensaciones con otros enfermos y marcarse objetivos a corto plazo. "Lo primero que me dijeron fue: trata de pasar 24 horas sin beber. 24 horas es poco, me vi capaz de conseguirlo", recuerda Andrés. Desde aquel día, dice, no volvió a beber.

Alcohólicos Anónimos nació el 10 de junio de 1935 en Akron (Ohio, EEUU) cuando "un hombre de negocios neoyorquino con dependencia al alcohol se dio cuenta de que sus deseos de beber disminuían cuando trataba de ayudar a otros borrachos a permanecer sobrios", explica un miembro de AA. Creó, con la ayuda de un médico, pequeños grupos para hablar, para después plasmar sus ideas en un libro que se difundió rápidamente por todo el mundo. Actualmente Alcóholicos Anónimos tiene presencia en 180 países. En España hay unos 11.000 miembros repartidos en más de 500 grupos. En Madrid hay 83 grupos (once de ellos dentro de centros penitenciarios y albergues) con casi 2.000 integrantes.

Autogestión
La tradición del anonimato ha sido uno de los principios básicos de la organización desde el origen. "El anonimato es esencial para alcanzar un ambiente de confianza, hace destacar la igualdad y da protección a todos sus miembros", explica Juan, en una rueda de prensa convocada con motivo del 78 aniversario de la entidad. El otro pilar fundamental es la autofinanciación. Alcohólicos Anónimos no acepta subvenciones de organismos públicos ni donativos de entidades privadas. Tampoco donaciones de particulares. Simplemente se pasa "una bolsa al final de la reunión donde cada uno aporta lo que quiera". Nunca han entrado en polémicas públicas.

El alcohol, con permiso del tabaco, es la droga más aceptada por la sociedad. Dicen que aumenta el rendimiento físico, que estimula el apetito, que calienta, que es afrodisíaco y que sirve como medicina para muchos males. Según la doctora Pilar San Juan, que trata a dependientes del alcohol y otras sustancias en el Centro de Atención a Drogodependientes (CAD) de Villaverde, es todo mentira. Lo cierto es, según informa, que una trayectoria de consumo larga y continuada puede reducir la esperanza de vida "de 10 a 12 años". Sufre el páncreas, el esófago, el intestino, las arterias y, sobre todo, el hígado. San Juan recomienda dejarlo cuanto antes, por cualquier vía. La de AA le funciona a mucha gente a pesar de su sencillez. En palabras de Andrés: "Solo somos alcohólicos que necesitamos de otros alcohólicos con los que conversar, con el objetivo primordial de mantenernos sobrios".