El juez Eduardo López Palop, que instruye el 'caso Madrid Arena', ha aceptado que un ex director de Emergencias del Ayuntamiento de Barcelona evalúe el pabellón Madrid Arena a instancias de la defensa del promotor de la fiesta de Halloween, Miguel Ángel Flores.
Durante al menos
tres meses, este perito tendrá permiso judicial para acceder al pabellón en el que se celebró la trágica fiesta y realizar así un
informe pericial de parte que ayude a Flores en su tesis de culpar al Ayuntamiento de Madrid por las supuestas malas condiciones del local. En concreto, este perito revisará las condiciones de seguridad de las instalaciones.
Fuentes jurídicas han señalado que este experto en seguridad c
omprobará si el recinto tiene licencia y si se podían realizar eventos del tipo que tuvo lugar en la noche del pasado Halloween. Asimismo, se revisará el plan de autoprotección.
Desde que inició la causa, la empresa
Diviertt ha exigido "responsabilidades" al Ayuntamiento y a la empresa Madrid Espacios y Congresos (Madridec) por haberle arrendado "un recinto que no reúne las condiciones necesarias para celebrar macrofiestas".
"Diviertt ha arrendado este espacio hasta la fecha en múltiples ocasiones confiando en que reunía las condiciones adecuadas para albergar sus eventos y, por supuesto, ignoraba las graves deficiencias técnicas y urbanísticas y, en consecuencia, de seguridad que tenía el recinto", señaló el pasado diciembre en el comunicado.
El hijo de Viñals declarará ante el juez
El segundo médico que prestó el servicio médico en el Madrid Arena, Carlos Viñals, declarará
este viernes como imputado ante el juez Eduardo López Palop por su presunta responsabilidad en lo sucedido la noche de Halloween.
Viñals hablará sobre su participación en el dispositivo sanitario, a pesar de ser funcionario adscrito al Área de Seguridad del Ayuntamiento de Madrid. De hecho, el Ayuntamiento le abrió un procedimiento por su incompatibilidad.
Estaba previsto que Viñals compareciera el pasado 10 de abril, pero no lo hizo al alegar ante el juez que
sufría una lumbalgía. Tras ello, el magistrado mandó a un forense del juzgado para comprobar si realmente padecía esta dolencia.