Educación

El Gobierno aprueba la nueva ley de Educación

Viernes 17 de mayo de 2013
El Consejo de Ministros ha aprobado este viernes la reforma educativa del ministro de Educación, Cultura y Deporte, José Ignacio Wert, según ha anunciado la vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría. Ahora esta ley, que nace sin consenso y con muchas críticas, tendrá que ser debatida en las Cortes.

"Necesitamos una remodelación urgente de todo el sistema educativo", ha destacado Sáenz de Santamaría, ya que la tasa de abandono escolar temprano en España es del 25 por ciento —dobla la media de la UE—. Además, la tasa de repetidores es muy alta y los jóvenes desempleados representan el 57 por ciento.

Otros datos aportados por la vicepresidenta para argumentar la necesidad de la futura Ley Orgánica de Mejora de la Calidad Educativa (LOMCE) es que en los estándares PISA sobre nivel educativo alcanzamos 481 puntos, doce por debajo de la media de la OCDE. Sin embargo, ha recordado que en la última década hemos duplicado la inversión en educación, destinando España 10.094 dólares por alumno en la educación pública, lo que representa un 21 por ciento más de los demás países de la OCDE. "No hay ningún argumento para defender", ha enfatizado, la permanencia de la actual Ley Orgánica de la Educación (LOE), aprobada con Gobierno socialista en 2006.

Se ha aprobado así este viernes el anteproyecto de la séptima ley educativa de la democracia española, que nace sin consenso y ya ha cosechado múltiples protestas y críticas. En principio estaba previsto que se aprobara la semana pasada. Tan solo un día después de la huelga general en educación, convocada por padres, estudiantes y profesores, contra una ley que consideran economicista y segregadora, entre otras cuestiones.

La Religión contará para nota

El proyecto de reforma educativa establece que tanto la asignatura de Religión como su alternativa —Valores Culturales y Sociales en Primaria y Valores Éticos en Secundaria— serán evaluables y la nota contará para la media del curso "a todos los efectos", ya sea para obtar a una beca o para calcular el resultado de las pruebas externas de evaluación, "como el resto de las asignaturas".

Asimismo, ambas materias, que tienen un régimen especial porque es obligado ofertarlas en línea con los acuerdos con la Santa Sede —no se consideran troncales—, se podrán cursar como optativas desde la Primaria, facilitando así que quien lo desee pueda estudiar las dos y no sólo una, como contemplaba inicialmente el anteproyecto de la norma, en la que Religión y Valores eran excluyentes. El Consejo de Estado había criticado en su dictamen sobre la LOMCE este punto por entender que podía ser discriminatorio para el alumno no poder estudiar una de las dos. Ahora, quien se haya matriculado en Religión, por ejemplo, podrá matricularse además en Valores, en detrimento de cualquier otra de las optativas, según han concretado fuentes del Ministerio de Educación.

Financiación europea
Esta es una de las principales novedades del proyecto de la LOMCE que ha aprobado este viernes el Consejo de Ministros. La nueva redacción también recoge la posibilidad de que hasta un 60 por ciento de los costes directos de implantación de la norma sean cofinanciados por el Fondo Social Europeo. En concreto, el 95 por ciento de todo lo que va a costar al Gobierno implantar la ley se debe a la creación de itinerarios en 4º de la ESO —harán falta más profesores— y de la Formación Profesional Básica. Sin embargo, ambos aspectos son susceptibles de recibir dichos fondos europeos, pensados para educación y lucha contra el paro juvenil, y Educación confía en que así sea.

En total, Educación calcula que el primer año el coste directo será de 38 millones de euros; de 190 millones el segundo y de 340 millones el tercero. No obstante, si se descuenta lo que se prevé ahorrar con la reforma del Bachillerato —tendrá menos opciones y se espera menos afluencia por el refuerzo de la FP—, las cantidades se rebajan a 23 millones para el primer año, 130 para el segundo y 255 en el tercero. Los costes indirectos los asumen las comunidades autónomas y dependen del "éxito" que tengan en la implantación de la reforma.

También en línea con el Consejo de Estado, el proyecto de LOMCE contiene novedades en lo relativo a la enseñanza del castellano en Cataluña: el Gobierno pagará un colegio privado cuando la comunidad autónoma no la oferte como vehicular, pero será de forma "transitoria" hasta que el Ejecutivo autonómico solucione la cuestión y, en todo caso, recuperará el dinero —calculado en 5 millones de euros para cada mil alumnos— detrayéndolo de la partida que le corresponda en el marco de la financiación autonómica.

Repetir con dos suspensos
Otra de las novedades que han llegado al Consejo de Ministros afecta al paso de curso: no se podrá promocionar con más de dos suspensos y nunca si las dos asignaturas que no se han aprobado son troncales o una troncal y una lengua cooficial. La asignatura de Educación Para la Ciudadanía se diluye en "contenidos transversales" recogidos en todas las materias.

De este modo, quien suspenda, por ejemplo, Matemáticas y Lengua, o Matemáticas y lengua cooficial, tendrá que repetir. Sin embargo, si las suspensas son Matemáticas y Música, podrá pasar de curso. Si los suspensos son tres, el alumno no promocionará, aunque una de las asignaturas sea Religión, conforme explican las mismas fuentes.

También sobre asignaturas, cambia definitivamente el modelo de enseñanzas mínimas en virtud de un sistema de troncales, específicas y de libre configuración. Según la LOMCE, el Estado definirá los contenidos y los criterios de evaluación de las primeras y los criterios de evaluación de las segundas. Las terceras, de libre configuración, serán completamente definidas por las comunidades autónomas, al igual que la enseñanza de sus lenguas cooficiales.

En materia de educación segregada por sexos, la LOMCE les reconoce el derecho a acceder a conciertos económicos siempre y cuando garanticen, en línea con las indicaciones de la UNESCO, que proporcionan el mismo nivel educativo y ofrecen las mismas condiciones a los niños que a las niñas, extremo que deberán justificar los centros cuando soliciten la financiación pública, según han explicado las mismas fuentes.

Pruebas de evaluación externa
Por otra parte, en cuanto a las evaluaciones, el proyecto cambia respecto del redactado inicial: las pruebas de Primaria se realizarán en tercer curso y a nivel nacional pero el diseño del examen y todo lo que a él se refiere será competencia de las comunidades autónomas. Estas pruebas medirán la capacidad en lengua, escritura y cálculo y estarán diseñadas para la detección temprana de problemas.

Por contra, la evaluación externa al término de la ESO y la que se impondrá al final de Bachillerato serán asunto del Ministerio de Educación porque servirán para la obtención del título. Además de los conocimientos se medirán competencias como la comprensión, el razonamiento crítico o la capacidad de poner en relación distintas materias, "al estilo de PISA". En todos los casos, los controles serán realizados y corregidos por personal externo al centro.