Educación

El CES Felipe II recobra el aliento tras aclarar la Complutense que no se cerrará

Miércoles 08 de mayo de 2013
La Complutense plantea ahora buscar alternativas al cierre del CES Felipe II para que continúe siendo público y estando adscrito, a ser posible, a esta universidad. Cientos de personas se han concentrado frente al Rectorado mientras se debatía el futuro del campus de Aranjuez.

La Universidad Complutense ha debatido este miércoles en su Consejo de Gobierno el futuro del Centro de Estudios Superiores (CES) Felipe II, situado en Aranjuez y en el que se imparten cinco grados. El rector, José Carrillo, ha insistido durante la reunión en que la última medida que tomaría sería el cierre del mismo, una posibilidad que había preocupado a la comunidad educativa. Las opciones que se recogían en el orden del día eran "iniciar el proceso de extinción por cursos de los estudios" del CES o su desadscripción de esta universidad; pero el rector, tras escuchar a algunos miembros del Consejo, ha sugerido modificar la redacción de este punto para sumar apoyos. Según su explicación, se trataba de un error de redacción y su intención no era plantear "medidas tan drásticas" como sería el fin del centro.

La propuesta que ha sido votada finalmente permite a la universidad negociar con otras Administraciones implicadas para buscar soluciones que permitan que "el CES siga siendo un centro público" y que, "en segundo lugar", siga estando adscrito a la Complutense. Además, la decisión final tendrá que ser adoptada por el Consejo de Gobierno.

Esta propuesta ha salido adelante con 23 votos a favor, 13 en contra y 7 abstenciones. Los representantes de los estudiantes no la han apoyado debido a que querían que se incluyera el compromiso de mantener la actual oferta educativa y de la adscripción del centro a la Complutense; aunque consideran que el cambio de redacción ha sido una "minivictoria", en palabras de Olmo Masa, uno de alumnos miembros del Consejo.

Ante la posibilidad del cierre, varios centenares de estudiantes se habían concentrado frente al Rectorado de la Complutense. Uno de los representantes de los alumnos en el Consejo ha explicado que la protesta no se debe solo a cómo les pueda afectar la situación del CES Felipe II directamente a ellos, sino que defienden "la universidad pública y el mantenimiento de la oferta docente". Tras conocerse la decisión del Consejo de Gobierno, los estudiantes concentrados han mostrado su satisfacción por el cambio de redacción de la propuesta, aunque siguen preocupados por el futuro del centro. "Pensamos que ha servido venir aquí a presionar", aseguraba a este digital una estudiante de Bellas Artes.

El funcionamiento del centro cuesta a la Complutense 5 millones de euros al año, que sumado a los 2,5 que aportan en tasas los alumnos suponen un presupuesto de 7,5 millones, según ha explicado este miércoles Carrillo. El rector ha indicado que el centro se creó por parte de la Comunidad y del Ayuntamiento de Aranjuez en 1999. En 2008, la Comunidad abandonó el proyecto, y desde 2010 toda la financiación procede de la Complutense. Desde entonces, se ha reducido la deuda de 3 millones a uno.

Algunas de las soluciones que maneja la Complutense son conseguir financiación por parte de la Consejería de Educación, con la que mantendrá una reunión este viernes, del Ayuntamiento de Aranjuez —que forma parte del patronato, con un tercio de los votos, junto a la Complutense— o de los agentes sociales de la zona. La opción de que una universidad pública madrileña se haga cargo o participe en la gestión del centro también se está trabajando, aunque según ha señalado el rector todavía ninguna ha confirmado estar interesada. Según la resolución votada este miércoles, el CES seguirá siendo público, pese a que una de las opciones posibles podría ser su privatización, cuestión que se trató incluso cuando se planteó su creación hace más de una década, según ha explicado a los medios de comunicación Carrillo tras la reunión del consejo.

Los alumnos del CES Felipe II en Aranjuez iniciaron el pasado lunes y mantienen este miércoles un encierro en protesta por el posible cierre del centro universitario, que cuenta con unos 2.000 alumnos y 150 profesores en las carreras de Comunicación Audiovisual, Bellas Artes, Gestión Informática y Empresarial, Turismo, y Traducción e Interpretación.