Jueves 25 de abril de 2013
Operarios del Ayuntamiento de Madrid han derribado este jueves por la mañana otras diez chabolas en el poblado del Gallinero, contiguo a la Cañada Real.
Sobre las 8.00 horas un amplio dispositivo de la Policía Municipal, acompañados de personal del Samur Social, ha acordonado la zona "por motivos de seguridad", como paso previo a las demoliciones. Vecinos del asentamiento han denunciado los desalojos forzosos hasta que no haya un plan concreto de realojo para los habitantes de esta comunidad. Precisamente este miércoles voluntarios que trabajan en la zona pidieron amparo a la Defensora del Pueblo pidiendo la paralización de los derribos.
Según fuentes municipales, solo una de las infraviviendas estaba habitada. La delegada de Familia y Servicios Sociales del Ayuntamiento de Madrid, Dolores Navarro, ha asegurado que las familias de las chabolas demolidas "habían renunciado a los recursos sociales ofrecidos por el Consistorio". El Consistorio madrileño tiene como "objetivo final" del proceso de intervención en el poblado chabolista de El Gallinero la erradicación de este "foco de vivienda insalubre" y la integración de sus moradores.
El portavoz municipal Enrique Núñez por su parte ha anunciado que "en breves fechas", aunque sin comprometer un plazo, Urbanismo o Servicios Sociales plasmarán en un documento específico los planes concretos que el Gobierno de Ana Botella tiene para el Gallinero.
El poblado de El Galinero se creó, según le consta al Ayuntamiento, a principios del año 2000 con la llegada de grupos de población procedentes de Rumanía. El número de chabolas del poblado se cifraba al término del pasado año en 86, ocupadas por 72 familias rumanas de etnia gitana y 321 personas, de las que 178 son menores entre 0 y 15 años, aunque la cantidad de familias puede variar por los flujos de movilidad propios de esta población.