MDO | Martes 23 de abril de 2013
La economía española cayó un 0,5 por ciento en el primer trimestre y descendió un 2 por ciento en tasa interanual, según el boletín económico del Banco de España, que estima una caída del 4,5 por ciento del empleo en el mismo periodo, dos décimas menos que en el trimestre anterior.
La autoridad monetaria destaca que España prolongó la "pauta de contracción" de la actividad en el primer trimestre, si bien a un ritmo "más atenuado" que en el tramo final del año pasado, en el que el PIB se contrajo un 0,8 por ciento en tasa trimestral. No obstante, advierte de que esta mejoría podría "haberse atenuado" en la última parte del trimestre, a tenor del "perfil decreciente" de algunos indicadores.
El Banco de España estima que la demanda nacional descendió un 0,8 por ciento, también menor que en el trimestre precedente, al revertirse el impacto de los factores de naturaleza transitoria que habían influido negativamente sobre el gasto interno en los meses finales de 2012, como la elevación de la imposición indirecta y la supresión de la paga extraordinaria de los empleados públicos.
Sin embargo, el instituto emisor indica que la reducida capacidad de ahorro de las familias, la caída de su riqueza, la persistencia de un panorama laboral "incierto" y un elevado endeudamiento deja poco margen para la recuperación del consumo a corto plazo. En cuanto a la inversión residencial, también destaca que la demanda sigue mostrando "gran debilidad".
Así, el consumo privado descendió un 0,3 por ciento, frente a la caída del 2 por ciento del trimestre anterior, mientras que la formación bruta de capital se contrajo un 1,8 por ciento, también muy por debajo del descenso del 3,9 por ciento del trimestre precedente.
Por su parte, la contribución de la demanda exterior neta fue tres décimas positiva, pero de magnitud inferior a la del trimestre anterior (+1,2%), lastrada por la menor debilidad de las importaciones en relación con lo mostrado a finales del año pasado, en un contexto en el que las ventas al exterior, aunque se recuperaron, siguieron condicionadas por la recesión del área del euro.
En concreto, la exportaciones se mantuvieron estables, con un crecimiento cero, frente al descenso del 0,9 por ciento del trimestre anterior, mientras que las importaciones se redujeron un 0,7 por ciento, muy por debajo de la caída del 4,8 por cientoregistrada entre octubre y diciembre de 2012.
Menor paro registrado
En el mercado de trabajo, el empleo moderó levemente su ritmo de descenso, estimándose una caída del 4,5 por ciento en términos de Contabilidad Nacional. A su vez, resalta que el ritmo de aumento del paro registrado prolongó en los primeros meses de 2013 la senda de desaceleración que había iniciado en la segunda mitad del año pasado, aunque indica que ello puede obedecer a "una cierta intensificación del efecto desánimo" tras un periodo tan prolongado de destrucción de empleo.
En cuanto a la remuneración por asalariado, siguió la trayectoria de moderación de los costes laborales en el último año, con una tasa interanual levemente positiva, y añade que este comportamiento, unido al incremento de la productividad, habría posibilitado reducciones adicionales de los costes laborales en el primer trimestre, en una cuantía superior al 1 por ciento interanual.
En cuanto al proceso de estabilidad presupuestaria, el Banco de España afirma que el esfuerzo fiscal realizado en 2012 ha sido "de gran intensidad", dado que el déficit estructural se ha reducido en casi 3 puntos porcentuales, aunque advierte de que es "imprescindible" que continúe para situar las finanzas públicas en una posición más saneada y poder romper la trayectoria alcista de la ratio de deuda pública sobre el PIB, que alcanzó el 84,2 por ciento el pasado año.
Mejoría en los mercados financieros
En el panorama económico internacional, la institución presidida por Luis María Linde apunta que los mercados financieros europeos mantuvieron durante la mayor parte del trimestre el "clima de mejoría gradual" que se había impuesto en la segunda mitad de 2012.
No obstante, afirma que este clima se vio "alterado" por la aparición en las últimas semanas de "nuevos episodios de incertidumbre" vinculados a las dificultades para la formación de Gobierno en Italia y, sobre todo, por las complicaciones que surgieron para alcanzar un acuerdo de asistencia financiera con Chipre.
Por último, el Banco de España afirma que la magnitud de los retos pendientes a los que se enfrenta la economía española para iniciar una recuperación sostenible, en un contexto de debilidad de la demanda interna y un difícil entorno exterior, aconseja acelerar las reformas estructurales para asegurar que la "incipiente" moderación salarial se traslade en toda su extensión a los precios y ello permita intensificar las ganancias de competitividad frente al exterior.