El secretario general del Partido Socialista de Madrid (PSM), Tomás Gómez, ha afirmado este lunes que en este momento "es inevitable el cambio en el PSOE" y ha considerado que "nadie duda" de que se vaya a producir.
En rueda de prensa en la sede del PSM preguntado por qué opina de la posible candidatura del secretario general del Grupo Socialista en el Congreso de los Diputados,
Eduardo Madina, a unas primarias para ser el candidato del PSOE a la Presidencia del Gobierno, el líder del PSM ha dicho que "el que quiera dirigir e PSOE, que lo diga" y "dé un paso al frente". "Es inevitable el cambio en el PSOE, nadie duda de que se va a producir el cambio y que debe producirse", ha señalado Gómez, quien preguntado por si él se ve como posible candidato a ese proceso de primarias, ha indicado que él
aspira a ser presidente de la Comunidad de Madrid, y ha considerado que "falta hace" un cambio de gobierno y de políticas.
Por otro lado, durante su comparecencia Gómez ha adelantado que su partido
va a presentar un escrito ante la Agencia Estatal de Administración pública y la Fiscalía General del Estado
para solicitar que investigue si ha habido delito fiscal en los supuestos sobresueldos a dirigentes 'populares'.
"Hemos conocido como algunos dirigentes como
José María Aznar o
Francisco Álvarez Cascos recibían unas retribuciones económicas que figuraban como dietas", ha señalado el líder socialista. A su juicio, de ser cierto, este modo de actuar es "una artimaña", ya que se intenta que los sueldos no figuren como tales sino
"como dietas para pagar menos a la Seguridad Social y a Hacienda".
Además, el líder de los socialistas madrileños ha hablado de los
pliegos para la privatización de seis hospitales pues, a su juicio, "tienen muchas grietas". Gómez ha dicho que los socialistas tienen previsto reunirse con los representantes de los gabinetes jurídicos con los que trabajan "para interponer varios recursos ante la Justicia".
"El objetivo es paralizar el proceso de desmantelamiento de la sanidad", ha dicho Gómez, quien ya hizo este anuncio la víspera tras participar en la "marea blanca",
una multitudinaria protesta celebrada en Madrid.