Social

CEAR, en coma por los impagos

El Ayuntamiento de Madrid debe 563.000 euros a la ONG

Martes 16 de abril de 2013
La Comisión Española de Ayuda al Refugiado (CEAR), ONG con 35 años de historia que da cobijo a refugiados, está en riesgo de desaparición por los impagos de las administraciones públicas. El Consistorio madrileño, su principal deudor, le debe más de medio millón de euros. Sumando los pagos pendientes de los gobiernos de Canarias, Valencia o Mérida, la deuda supera el millón y medio.

"El Ayuntamiento de Madrid tarda muchísimo en pagar, estamos en una situación muy difícil que nos obliga a pedir créditos con intereses muy elevados, de casi 250.000 euros al año", afirma un portavoz de CEAR. Un ejemplo de este retraso es el programa de acogida para población subsahariana, ya ejecutado pero sin cobrar. La ONG calcula que en un año han visto mermados sus ingresos en un 50 por ciento. La plantilla de trabajadores se ha reducido a la mitad.

Tampoco se ha cobrado la partida referente a la dinamización de espacios públicos. Un dinamizador social se ocupa de facilitar la convivencia entre autóctonos e inmigrantes, mediando ante posibles conflictos y favoreciendo la convivencia multicultural. En Madrid trabajan en virtud de un convenio entre el Ayuntamiento, la asociación juvenil La Rueca y CEAR que se firmó con meses de retraso con presupuesto de casi 347.000 euros. Antes, esta figura podía encontrarse en los veintiún distritos de la capital. Hoy, en once (Vicálvaro, Tetuán, Usera, Ciudad Lineal, Centro, Villaverde, Latina, Carabanchel, Arganzuela, Puente de Vallecas y Villa de Vallecas).

El 28 de diciembre de 2012 una adenda sobre el acuerdo firmado retiraba la subvención municipal a CEAR para el último mes del año por las "dificultades sobrevenidas de tesorería de la entidad". La concejala de UPyD Cristina Chamorro, que llevó a comisión el asunto de los dinamizadores, critica el recorte en el gasto social y cree que "el Ayuntamiento se está aprovechando de la necesidad que tienen las entidades de dar servicios públicos para mantenerse".

De momento no ha cerrado ninguno de los centros de acogida de CEAR en Madrid pero, si la situación sigue así, su fin será inevitable. La ONG propone que el plan de pago a proveedores incluya también las subvenciones (y no solo las facturas) pendientes de cobro para dar un respiro a las asfixiadas entidades sociales.